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PP y Ciudadanos avanzan en la negociación de la estructura de su hipotético gobierno de coalición en Andalucía, que prevén tener cerrada la próxima semana, mientras Vox aumenta sus presiones con la amenaza expresa de no apoyar el pacto si se le "desprecia".

La formación que lidera Santiago Abascal reclama que se abra una mesa negociadora con ellos, haciendo valer el peso de sus doce diputados, cuyo apoyo es clave para que salga adelante la investidura del popular Juanma Moreno.

Para esa investidura, la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet (Cs), celebrará una ronda de contactos con los portavoces la próxima semana, entre los días 9 y 10 de enero. En esa fecha es probable que PP y Ciudadanos ya tengan cerrada la estructura de gobierno, por lo que ambos partidos señalarían a Moreno como candidato a presidente.

Sin embargo, el PSOE insiste en que la socialista Susana Díaz se presentará a la investidura, porque "no hay nadie con más legitimidad" que ella tras ganar las elecciones.

PP y Ciudadanos se dividirán prácticamente al 50 por ciento el número de consejerías, con la presidencia para Moreno y la vicepresidencia para el líder de Cs, Juan Marín, pero a partir de ahí tienen que negociar el reparto del resto de competencias.

Los dos partidos pretenden que se reduzca el número actual de consejerías (13), por lo que serían diez (5 para cada uno) u once (6 para PP y 5 para Cs), además de la presidencia y la vicepresidencia.

Se prevé que el área económica también se divida, presumiblemente con Hacienda para el PP y otra consejería económica para Cs, al igual que las competencias en Sanidad y Educación, que recaerían una en cada partido.

Para que ese acuerdo de gobierno fructifique son indispensables los votos de Vox, por lo que este partido se hace fuerte y mantiene su principal reclamación: sustituir la Ley de violencia de género por otra que considere "realmente eficaz".

Vox advierte de que PP y Cs no podrán contar con ellos si lo que pretenden es "seguir aplicando las políticas de la izquierda".

La exigencia de Vox de eliminar del pacto programático el punto que hace referencia a dotar de recursos la Ley de violencia de género aprobada el pasado año en el Parlamento ha generado una gran polémica, con PP y Ciudadanos intentando calmar los ánimos y los partidos de izquierda advirtiendo del "retroceso".

El PP andaluz ha reaccionado pidiendo a Vox que saque la violencia de género "de la contienda política" y se ha mostrado convencido de que estará "conforme con muchísimos puntos" del acuerdo cerrado con Ciudadanos, relativos a la bajada de impuestos, transparencia, menos burocracia o reducir masa política.

La secretaria general del PP-A, Dolores López, ha pedido "altura de miras" y ha asegurado que no están preocupados porque vean peligrar la investidura de Moreno, ya que entiende que "ningún grupo político del bloque del cambio puede truncar lo que dijeron los andaluces en las urnas".

Los populares garantizan que van a negociar "con todos los partidos", incluido Vox, y son optimistas con un acuerdo.

El líder de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, ha rechazado que se pretenda reformar una ley "por imposición de nadie" y ha advertido de que "aquí sólo hay una negociación, la del PP y Cs".

"Si Vox va a ir por esta línea, a Ciudadanos lo va a tener de frente", ha dicho Marín, que ha añadido que, si Vox decide "bloquear el Parlamento o que haya nuevas elecciones, tendrá que explicar a 8,5 millones de andaluces por qué no hay cambio en Andalucía".

El PSOE ha sido muy crítico con la postura de Vox, y tanto desde el Gobierno central como del Ejecutivo autonómico han advertido de que no se puede retroceder en cuestiones de violencia de género porque "los derechos de las mujeres no son moneda de cambio".

"PP y Ciudadanos deben saber que los derechos de las mujeres en Andalucía no se negocian", ha afirmado la consejera de Justicia, Rosa Aguilar, en la misma línea que la dirigente del PSOE-A Ángeles Muñiz, quien ha asegurado que su partido va a trabajar para que no se den pasos atrás en esas leyes.

Más duro ha sido el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, quien ha acusado a PP y Cs de negociar el futuro gobierno de Andalucía "con los cómplices de los violadores y los asesinos".

Mientras tanto, los grupos presentes en la Mesa del Parlamento de Andalucía, PSOE, PP, Ciudadanos y Vox, han acordado por unanimidad admitir a trámite los escritos presentados por Adelante Andalucía y el PSOE para que el primero de ellos pueda estar presente en el órgano rector de la Cámara autonómica.