EFEValladolid

El candidato de Vox a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, ha avisado de que sólo se entenderán con el PP tras las elecciones del 13 de febrero si los populares renuncian a su enfoque ecológico y asumen su "Agenda España".

En este sentido, García-Gallardo ha criticado que el actual presidente y candidato a la reelección del PP, Alfonso Fernández Mañueco, "se disfraza de ganadero, pero es un señor sumiso que asume cada uno de los dictados de la agenda 2030".

En una entrevista con EFE, con la referencia de las encuestas electorales, coincidentes en que Vox puede acceder con fuerza en las Cortes de Castilla y León tras el 13-F, García-Gallardo ha rechazado establecer un veto a Mañueco como candidato porque no son "sectarios".

Pero ha ironizado con que confía en que sea "una veleta azul" -en referencia al PP- y asuma en las negociaciones su "Agenda España" y se convierta en "un patriota", después de haber actuado como "un progre".

"Mañueco realmente es un 'progre', pero lo que pasa al PP-CyL es que carece de ideología, ha sido 'progre' porque ahora le interesaba ser 'progre', ahora se presentará como más conservador, a rebufo de la propuestas en materia de natalidad y familia que presenta Vox. Es un problema de identidad, el PP define su ideología en función de las encuestas con el único objetivo de alcanzar o mantener el poder", ha argumentado.

No obstante, ha reconocido que, aunque "un dirigente del PP a lo que más se parece es a un dirigente del PSOE", también ocurre que "un votante del PP a lo que más se parece es a un votante de Vox", por lo que ha dado por hecho que si los números dan para formar gobierno tendrán "sentido de Estado y capacidad de entendimiento" para llegar a un acuerdo.

Sobre lo que supondría el acceso de Vox al Ejecutivo autonómico, García-Gallardo ha planteado que con el PP "Castilla y León parece condenada a ir sufriendo y muriendo lentamente, a que las familias mengüen, a que las empresas se tengan que ir al País Vasco o a Madrid y a que los jóvenes se vayan fuera a encontrar las oportunidades que aquí no tienen, eso es lo que va a cambiar Vox", ha añadido.

LA DIRECCIÓN DE LA MUJER, PRESCINDIBLE

Sobre si Vox prescindiría de la Dirección General de la Mujer -integrada en la actual Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades-, García-Gallardo ha afirmado que "el dinero público pagado religiosamente por los impuestos de los castellanos y leoneses debe ir destinado a los servicios que son cruciales para ellos, infraestructuras, sanidad y educación. Probablemente esa Dirección General de la Mujer sea perfectamente prescindible", ha apostillado.

Preguntado por su posición frente a la violencia machista, García-Gallardo ha argumentado: "Atacamos todo tipo de violencia, con el mismo grado de rechazo, tanto si es una violencia de un marido hacia su mujer, de una mujer hacia su padre, de un padre a un hijo, lo que defendemos es una ley de violencia intrafamiliar, que proteja a todos los ciudadanos por igual, sin derogar la presunción de inocencia y sin crear víctimas de primera y segunda división".

"Las leyes tienen que tener una vocación de generalidad", ha respondido al cuestionarle por el hecho de que el problema de violencia más acentuado radica, por los datos existentes, en que hay una mayoría de hombres que agreden a mujeres y no al revés.

De igual modo, ha anunciado que una de las prioridades de su partido es, en materia de Memoria Histórica, "derogar toda esa legislación de izquierda que de manera entusiasta ha aplicado el PP de Castilla y León, el mejor empleado del Gobierno de Pedro Sánchez y del 'Frente Popular' de Podemos, Bildu, etcétera".

NATALIDAD COMO EN HUNGRÍA Y POLONIA

Sobre las políticas de natalidad "sin letra pequeña" que reprocha al PP, García-Gallardo ha explicado que tanto Mañueco como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, "vienen ahora a hacer promesas electorales" que son parciales porque no llegan a todas las familias.

"Aquí en Castilla y León vamos a dar ayudas a todas las familias, sin excluir a nadie, no solo para menores de 30 años", ha adelantado, sin querer entrar en el detalle de las propuestas que ha dicho que irá desgranando a lo largo de la campaña electoral, aunque como guía ha establecido las políticas de natalidad que se aplican con "éxito" en sus "socios europeos", en referencia a los países de Hungría y Polonia.

Preguntado por la calidad democrática de ambos países que sitúa como referencia de Vox, García-Gallardo ha dicho que "es curioso que se cuestione la calidad democrática de Hungría por una ley por la que se selecciona a los jueces de una manera idéntica a la de España, lo que pasa es que la UE y el consenso 'progre' que sostiene la Agenda 2030 censura a Hungría y Polonia por dar un modelo distinto, más conservador".