EFESantiago de Compostela

En 1937, con España sumida en plena guerra civil, el Papa Pío XII decidió prolongar a todo 1938 las llamadas gracias jubilares. En 2020, considerado el año en blanco, por la desaparición de los grandes eventos como las Fallas o la Mobile, existe un planteamiento formal trasladado a la iglesia católica para ampliar el jacobeo de 2021 a “todo lo que se pueda” de 2022.

Han pasado once años desde que por última vez, un 31 de diciembre, una gran comitiva eclesiástica, arropada por peregrinos y fieles, se reuniese en la Plaza de A Quintana, en Compostela, con el arzobispo de Santiago Julián Barrio a la cabeza, para abrir la Puerta Santa, símbolo por excelencia de ese acontecimiento turístico y económico.

El momento culminante, y el más esperado, se produce cuando el prelado da tres golpes con un martillo de plata sobre el muro de lajas. Pues bien, Julián Barrio se resiste tanto a no poder cumplir con el ritual en la fecha prevista como a no proceder al cierre de esa entrada transcurridos los doce meses de rigor.

“El año santo no es un evento más. Un congreso se puede posponer, una reunión se puede posponer, pero el año santo empieza, lógicamente y tradicionalmente, con el inicio de un nuevo año en el que la fiesta del apóstol Santiago cae en domingo”.

Este ha sido uno de los últimos posicionamientos de Barrio, al recordar que Año Santo es aquel en el que el 25 de julio coincide con un domingo, algo que ocurre con una cadencia regular de 6-5-6-11 años, de manera que cada siglo son catorce los que se celebran.

Julián Barrio es consciente, y son sus propias palabras, de que, con todo, “este es un tema que va más allá” de lo que él pueda desear o querer, “porque en este caso depende de la Santa Sede”, y de otro Papa, Francisco, y “el arzobispo, viendo las circunstancias, puede pedírselo al santo padre y el Papa puede considerar la posibilidad de prolongarlo algún tiempo o ciertamente decir que no, que el año santo es cuando es y se celebra en el tiempo en que se celebra y punto”.

El presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, ante el temor de que la pandemia disminuya de manera drástica la afluencia, ha hablado y escrito al arzobispo y ha trasladado su inquietud al rey Felipe, en la audiencia mantenida en el Palacio de la Zarzuela con motivo de su reelección, al ser el monarca además embajador vitalicio del Camino.

La pandemia mundial provocada por la covid-19, desatada en China en diciembre de 2019, ha afectado al normal desarrollo de citas hasta ahora incondicionales en España.

En algunos casos, como los Premios Princesa de Asturias 2020, no ha habido un aplazamiento pero sí un cambio de ubicación, desde el Teatro Campoamor de Oviedo, donde normalmente hay 1.300 invitados, al Hotel Reconquista, en el que se han desarrollado el pasado día 16 del mes en curso con un aforo muy reducido y sin público.

Los primeros cálculos de lo que supone para la economía la crisis sanitaria empezaron incluso antes de la época del confinamiento estricto, cuando el Mobile World Congress de Barcelona, tras la deserción de empresas, se desconvocó, con un coste millonario para las compañías y para la capital catalana.

La GSMA, asociación de operadores que lo organiza, decidió, por el impacto del pequeñísimo agente infeccioso que mantiene en vilo al mundo, anular la feria tecnológica más importante del planeta, la cual tendría que haberse desarrollado del 24 al 27 de febrero.

En marzo, el mes en el que se decretaron el estado de alarma y la reclusión domiciliaria, se suspendió la Semana Santa de Sevilla, una decisión obligada por las circunstancias que conllevó asumir una pérdida económica de hasta 400 millones de euros, el 1,3 % del PIB local.

La ciudad andaluza, que también se quedó sin su Feria de Abril, siguió el ejemplo de Alicante, Orihuela, Valladolid y Zamora, que se le adelantaron en la eliminación de sus procesiones, al igual que Cuenca, Murcia, Cartagena, Lorca, Córdoba y Málaga, núcleos en los que esta festividad es un importante reclamo.

Anulaciones, demoras, reinvenciones y prórrogas; de todo hay en la factura de la covid-19.

En Valencia las pérdidas por la suspensión de sus Fallas podrían ser, según los expertos, de hasta 753 millones de euros.

En esa Comunidad, el Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP, que iba a conmemorar el 6 de diciembre una edición emblemática, la número 40, ha cancelado la carrera popular en la que estaban inscritos 30.000 corredores y ha marcado su próxima cita para el 5 de diciembre de 2021.

No obstante, el 6 de diciembre habrá una carrera de élite, con un máximo de 300 profesionales de todo el mundo que buscarán en Valencia la marca para poder acudir a los Juegos Olímpicos de Tokio 2021.

La mayor feria profesional que Feria Valencia celebra en el último cuatrimestre del año, Hábitat (sobre el mueble), estaba prevista del 22 al 25 de septiembre y se ha trasladado a 2021, aunque para noviembre se han organizado unos encuentros bajo un formato específico y de forma excepcional.

En el País Vasco la pandemia ha obligado a cancelar definitivamente la Bienal Española de la Máquina Herramienta, que en su última edición tuvo un impacto económico superior a los 35 millones de euros. La covid-19 motivó su aplazamiento de mayo a noviembre y la incertidumbre económica ha llevado a su suspensión definitiva hasta 2022.

En Castilla-La Mancha se ha cancelado hasta 2021 el Festival de Miguelturra, que está declarado de Interés Turístico Nacional.

En Andalucía, la XIX edición del Festival Internacional de Cine de Almería se celebrará del 14 al 21 de noviembre, “aplicando las medidas de prevención y seguridad pertinentes que determine la situación sanitaria de cada momento”, según han precisado a Efe fuentes de la Diputación.

Ha quedado en el calendario igualmente el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, que festejará del 13 al 20 de noviembre su 46 edición, y en Sevilla se mantiene el Festival de Cine Europeo, con su edición número 17 del 6 al 14 de noviembre.

En el ámbito deportivo, las posturas que se han ido adoptando son muy variadas y, a veces, incluso con un amplio abanico de opciones. Por ejemplo, el Monbus Obradoiro informó esta semana de que ofrecerá a sus socios la anulación del abono con la devolución del importe pagado ante la imposibilidad de acceder al compostelano Multiusos Fontes do Sar para ver los partidos de la liga Endesa.

Sin embargo, habrá gratificaciones para los que opten por mantenerlo, tales como descuentos y un regalo exclusivo de esta temporada, en la que este club de baloncesto, en el momento más duro, cumple medio siglo.

Por Ana Martínez