EFEAlcarràs (Lleida)

Los alcaldes de los siete municipios del Baix Segre, excepto Lleida, donde se han endurecido las medidas de confinamiento han pedido al Govern información sobre los contagios en cada municipio, participar en las decisiones del Procicat, disponer de patrullas de Mossos y ayuda económica.

Según han informado en rueda de prensa desde Alcarràs, los alcaldes “tienden la mano” al Govern para poder trabajar “codo con codo” y encontrar una solución que detenga la expansión de la pandemia en estas localidades.

“Tenemos que dejar la política para más adelante” y, por ello, piden que, si es necesario, se sienten en la misma mesa la Generalitat y el Gobierno para acordar medidas “definitivas”, ha reivindicado el alcalde de Alcarràs, Manel Ezquerra.

Tras considerar que el confinamiento perimetral anunciado el pasado 4 de julio fue "repentino y precipitado, porque es difícil blindar tantos caminos y carreteras en una comarca tan grande", ahora solicitan que se aclare la situación después del anuncio de ayer sobre un confinamiento más duro y su correspondiente anulación por parte de una jueza de Lleida.

Ezquerra ha exigido al Govern: "Que alguien nos diga en qué situación estamos porque hay un lío en la ciudadanía y tenemos que saber qué decir a los bares, restaurantes y a los comercios para salir de este limbo legal".

Por otra parte, piden poder tener más información sobre la localización de los diferentes brotes para poder “controlar y vigilar mejor”.

“No pedimos datos personales, sino las direcciones de los brotes para poder actuar de forma más rápida y cortar las cadenas de transmisión lo antes posible. Esto ayudaría a minimizar el riesgo”, ha dicho Ezquerra.

El aumento de la presencia policial en cada una de estas localidades para ayudar a que se cumplan los confinamientos y para que obliguen a llevar mascarillas es otra de las medidas que han exigido al Govern.

De igual forma, piden la presencia de más mediadores que informen y asesoren a los temporeros sobre cómo seguir las normas de seguridad, ya que “algunas familias entienden lo que tienen que hacer en cinco minutos, pero a otras les cuesta horas”.

La falta de personal sanitario de la atención primaria es una demanda que, según el alcalde de la Granja d’Escarp, Manel Solé, es un problema que se repite cada verano en localidades que suelen duplicar sus habitantes durante la campaña de la fruta.

Por último, piden poder participar en las reuniones del Procicat de Lleida porque tienen “ideas sobre qué hacer" y aseguran que conocen el "barro" que se pisa en cada municipio.

A raíz de su reclamación, el presidente de la Diputación de Lleida, Joan Talarn, ha anunciado que esta misma mañana ya se ha pedido la incorporación de estos siete alcaldes al Procicat del Segrià, creado hace una semana y, en el cual, sí que participa el alcalde de Lleida.