EFEMadrid

Amnistía Internacional ha denunciado este martes 61 casos de abusos a personas a las que, según esta organización, se ha vulnerado sus derechos durante el estado de alarma.

“La emergencia sanitaria no puede justificar el incumplimiento de los derechos humanos”, ha afirmado el director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, a las puertas del Congreso y rodeado de varias caricaturas que retrataban de forma satírica actos de mala praxis policial.

Beltrán ha señalado que, mientras que en los cuatro años anteriores hubo 155.000 multas, durante la cuarentena se han llevado a cabo más de un millón de propuestas de sanción, y ha dicho que muchas de ellas han sido arbitrarias y por resistencia, desobediencia a la autoridad o la difusión de imágenes de policías haciendo su trabajo.

"Entendemos que la labor de las fuerzas de seguridad no es fácil y muchos han hecho su labor encomiablemente, pero cualquier situación no merece una violación de derechos humanos", ha incidido Beltrán.

Respecto a la desobediencia a la autoridad, el director de Amnistía ha resaltado que durante el confinamiento el mero hecho de salir a la calle constituía un delito de desobediencia, lo cual contradice el criterio de la Abogacía del Estado, que señala que este delito solo se debe aplicar a casos donde se produzca una desobediencia directa a las fuerzas de seguridad.

Entre los 61 casos que ha documentado esta organización, destacan los que han vulnerado derechos de personas en situación de pobreza. Incluso, se ha llegado a sancionar a personas sin hogar por estar en la calle.

Otro de los casos que ha llamado la atención de Amnistía han sido de obstaculización policial al trabajo periodístico, los registros de domicilios sin orden judicial y el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes que han propinado golpes a personas que no oponían ninguna resistencia. En algunos casos se han detectado comportamientos racistas, dice AI.

Ese fue el caso de Celenia, una mujer de nacionalidad colombiana que trabajaba como limpiadora en un hotel medicalizado y que cuando estaba yendo al supermercado fue interceptada por varios Mossos que le preguntaron qué hacía en la calle.

Tras contarles que se disponía a ir a por comida, los agentes la acusaron de mentir y le dijeron "¿tú que eres doctora o puta? ¡Vuelve a tu casa!", a lo que ella se negó por lo que fue reducida por cuatro agentes y golpeada, lo que provocó que tuviera que ser atendida en el hospital y que perdiera su trabajo por culpa de la lesiones, según asegura ella.

También se han notificado varios casos de sanciones y constante presencia policial en torno a varias familias que han perdido sus viviendas durante la pandemia y se han visto obligados a ocupar otros domicilios al no recibir ninguna alternativa habitacional por parte de los servicios sociales, añade la organización.

Ante estos hechos, la organización ha mantenido una interlocución con el Ministerio del Interior, del que han recibido una carta que califican de “decepcionante”, ya que no ha proporcionado la información sobre directrices o protocolos específicos en relación con los colectivos vulnerables que demandaba Amnistía.

Además, mientras que un ertzaina y un guardia urbano ya han sido sancionados, desde Interior no han notificado ningún apercibimiento contra sus agentes, aunque sí ha abierto alguna investigación.

Por todo ello, Amnistía Internacional demanda que se investiguen todas las situaciones de abusos, un informe sobre las actuaciones durante el estado de alarma, que se creen mecanismos para garantizar la supervisión de la actividad policial y que se derogue la denominada "Ley Mordaza".