EFESao Paulo

El Gobierno del estado de Sao Paulo informó este lunes que serán apartados de las calles, preventivamente, otros 32 policías que participaron en la acción que desembocó en la muerte de nueve jóvenes durante una fiesta en una favela de la capital paulista.

Los 32 uniformados suspendidos de sus labores de patrullaje se sumarán a los otros seis que ya fueron retirados días atrás y que pasaron a realizar trabajos administrativos.

Así se lo comunicó el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, a familiares de las víctimas en una reunión celebrada en el Palacio de los Bandeirantes, sede oficial del ejecutivo regional.

El trágico suceso ocurrió en la madrugada del 1 de diciembre en Paraisópolis, la segunda mayor favela de Sao Paulo, cuando una patrulla de policías irrumpió en un baile funk.

Según la versión oficial, los agentes intentaban localizar a dos sospechosos que se habían escondido entre los 5.000 jóvenes que disfrutaban de la macrofiesta.

Sin embargo, la intervención de los policías, con bombas de gas lacrimógeno y balas de perdigones, provocó una estampida de personas que dejó un saldo de nueve muertos, entre ellos cuatro menores de edad.

El episodio, que generó una enorme conmoción en el país, está bajo investigación.

La semana pasada, Doria prometió revisar los protocolos de actuación de la Policía Militarizada, ante la proliferación de denuncias de violencia policial en los suburbios de Sao Paulo, que es la mayor ciudad de Brasil.

El gobernador, que inicialmente había exculpado a la Policía de lo ocurrido y solicitado que no se prejuzgara a los agentes antes de conocerse los resultados de la investigación, prometió castigar todos los excesos.

Igualmente prometió reforzar los programas sociales y la seguridad en las comunidades pobres.

El funk, un género musical nacido en las favelas de Río de Janeiro, ha ganado fuerza en todo Brasil pese a que aún es marginado por las autoridades debido a que, en algunos casos, es común el consumo de drogas al aire libre.