EFEBucarest

El negociador jefe europeo del "brexit", Michel Barnier, avisó hoy al Reino Unido de que ha infravalorado las consecuencias de su salida de la Unión Europea (UE) y que lo hizo también durante la campaña del referéndum, cuando faltan apenas dos semanas para el divorcio, previsto para el 29 de marzo.

Durante su intervención en la Cumbre Europea de Regiones y Ciudades en Bucarest, Barnier rechazó especular sobre el resultado de los votos de esta noche en la Cámara de los Comunes, donde los diputados británicos decidirán sobre la solicitud de la extensión del periodo de negociaciones del "brexit", y adujo que sobre ello deben decidir los jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

Sí que se refirió, no obstante, a la situación de incertidumbre que ha generado el bloqueo a la ratificación del acuerdo en el Parlamento británico, que "extiende y hace peor la incertidumbre que afrontamos, creada hace tres años".

El negociador dijo que las consecuencias de la decisión británica son "innumerables" en lo social, económico, humano, técnico y legal, y advirtió de que el Reino Unido ha "infravalorado ampliamente" estos efectos, "tanto durante el referéndum como después".

"Cuando el Reino Unido se vaya tendrán que reconstruir su administración en todas las áreas en las que Bruselas hace el trabajo a Veintiocho", señaló, en referencia a carteras como el Comercio.

No obstante, recordó que fue la primera ministra británica, Theresa May, la que "eligió" la fecha del "brexit" activando el artículo 50 el 29 de marzo de 2017 e iniciando así el periodo de negociaciones de dos años.

Barnier, que rechazó responder a las preguntas de la prensa tras su intervención, se dirigió a los líderes locales y regionales de la UE durante su cumbre en Bucarest y les aseguró que la Unión Europea continuará cooperando con las ciudades y regiones del Reino Unido tras su salida.

El político francés insistió en que la UE debe prepararse para un escenario de un "brexit" sin acuerdo e igualmente instó a estar "muy atentos" ante las motivaciones de líderes como el eurófobo Nigel Farage, quien le dijo que la UE "no existiría" una vez el Reino Unido se marchara, según contó el propio negociador.

"Es una negociación negativa, lamentamos la decisión que ha tomado la mayoría de los ciudadanos británicos y la respetamos. Durante 18 meses he trabajado con este espíritu en las negociaciones: nunca ha habido ninguna agresividad en mi actitud, ningún espíritu de venganza, o de querer castigar al Reino Unido", afirmó.

Sin embargo, recalcó que "si el Reino Unido quiere marcharse de forma ordenada, el acuerdo alcanzado es el único disponible" y alertó a los diputados británicos de que "lo que se necesita no es un voto en contra del no acuerdo, sino un voto en favor de un acuerdo".