EFEPangshang (Birmania)

El Gobierno birmano concedió hoy una amnistía a casi 10.000 presos, anunció el presidente del país, Win Myint, pero entre ellos no estaban los periodistas de Reuters encarcelados por revelar una matanza de rohinyás a manos del Ejército.

"Con objeto de tener un año nuevo pacífico y para honrar los valores humanitarios, han sido liberados 9.535 presos y serán liberados más a medida que sean investigados," informó una declaración de la Oficina presidencial, en la que se comunicaba la tradicional amnistía por el año nuevo, según el calendario budista birmano.

Entre los amnistiados hoy sólo había dos presos políticos, de los 364 que actualmente existen en el país asiático, de acuerdo con la Asociación de Asistencia a los Presos Políticos (AAPP) de Birmania.

Entre los liberados no se hallaban los periodistas Wa Lone y Kyaw Soe Oo, de Reuters, que fueron condenados en septiembre del año pasado por violar la Ley de Secretos Oficiales al investigar la matanza por parte del Ejército de diez rohinyás en la aldea de Inn Dinn, en el estado de Arakan, durante unas operaciones que la ONU ha calificado de limpieza étnica.

La detención de los dos informadores, que el lunes recibieron el Premio Pulitzer por su investigación, ha suscitado una campaña internacional a favor de su puesta en libertad, pero la líder del Gobierno birmano, Aung San Suu Kyi , ha defendido públicamente la decisión de los tribunales.

La condena a los periodistas, quienes se declaran inocentes, y el hecho de que siga habiendo presos políticos han puesto en entredicho la independencia judicial en Birmania, que tras varios decenios de dictadura militar inició en 2011 un proceso de transición hacia lo que los generales bautizaron como una "democracia disciplinada".