EFEViena

En medio del debate sobre un posible acuerdo entre Serbia y Kosovo, el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, destacó hoy en Viena el fuerte rechazo de los países europeos a una solución que pase por un intercambio de territorio.

En la reunión informal de ministros de Exteriores celebrada hoy en Viena "ha habido muchas reticencias a acuerdos que se basen en una especie de delimitaciones étnicas de territorios", dijo el ministro en declaraciones a la prensa.

En las últimas semanas surgieron informaciones desde la región que hablan de un posible intercambio de territorio en el norte de Kosovo, habitado por serbios, a cambio de una zona en el sur de Serbia, donde viven sobre todo albaneses.

"Europa no se ha construido para construir entidades monolíticamente homogéneas en lo cultural y en lo étnico. Se construyó para ayudar a vivir juntos a los diferentes. Eso de que vamos a redefinir fronteras no ha despertado ninguna simpatía", aseveró el ministro español.

En todo caso, el ministro reconoció que un eventual acuerdo ente Belgrado y Pristina facilitaría a los países que no han reconocido Kosovo -como España- tomar una decisión final. "No vamos a ser más papistas que el papa", dijo.

España es uno de cinco países de la Unión Europea (UE) que no reconocen la independencia de Kosovo, proclamada en febrero de 2008.

Más de cien Estados ya reconocen a Kosovo, aunque la ex provincia serbia sigue sin ser miembro de la ONU al haber grandes potencias que rechazan su independencia, como Rusia y China.

Serbia, por su parte, tampoco reconoce la independencia de Kosovo, pero necesita llegar a un entendimiento con su ex provincia si quiere entrar en la UE, con la que está negociando la adhesión.

Preguntado por si España corre peligro de quedarse descolocada si no reconoce Kosovo y las partes del conflicto se reconcilian, destacó que su país "busca la reconciliación y el acuerdo".

"Nosotros no somos un obstáculo, al contrario", dijo el ministro español, al concluyó que Serbia y Kosovo "no pueden ser un India y Pakistán en pequeño", dos países que se dividieron en su momento en el subcontinente indio por criterios religiosos y étnicos.

La guerra de Kosovo de 1998-99, entre Serbia y una guerrilla albanokosovar independentista, terminó con tres meses de bombardeos de la OTAN contra Serbia y Montenegro, las dos exrepúblicas yugoslavas que permanecían unidas.

Le siguió casi una década de administración internacional de Kosovo, que terminó en febrero de 2008 con la proclamación unilateral de la independencia de los albanokosovares.