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Las devoluciones a su país de los emigrantes marroquíes llegados irregularmente a España se desarrollan satisfactoriamente y constituyen una especie de ejemplo para los países europeos enfrentados a flujos migratorios similares, dijo hoy en Rabat el ministro español de Exteriores, Josep Borrell.

"Ojalá que Europa pudiese tener acuerdos que se cumplen como los que se cumplen con Marruecos, sería todo mucho más fácil", dijo el ministro español, que participa este fin de semana en un foro de debate de política internacional organizado por el grupo de estudios marroquí World Policy Conference.

Borrell, que dijo no disponer de cifras de esas devoluciones, puntualizó que "es distinto el caso de los ciudadanos de terceros países", es decir, los que llegan a España a través de Marruecos procedentes de países subsaharianos y que España ha comenzado a devolver a Marruecos desde el pasado agosto invocando un acuerdo firmado en 1992.

El ministro español dijo que Marruecos, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Naser Burita, con quien se reunió ayer, le "expresó su satisfacción por el papel jugado por España para conseguir que Europa mire a Marruecos y entienda que hay que ayudarlo (para) proteger sus fronteras y controlar el flujo migratorio"

El apoyo de España a Marruecos en la UE está plenamente justificado -argumentó Borrell- porque su control fronterizo "es para nosotros un valor añadido".

En este sentido, confirmó que ese apoyo español ha conseguido que la UE comprometa para Marruecos 140 millones de ayuda para la gestión migratoria, 70 en ayuda financiera directa y otros 70 a través de la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP, organismo público de cooperación).

"Ha costado sacudir las inercias administrativas en Bruselas -reconoció Borrell al respecto- y el ministro español me expresó su satisfacción y reconocimiento por el papel de España" al conseguir esa cifra.

También en referencia a la cuestión migratoria, Borrell se congratuló de que no existan en España corrientes xenófobas importantes, algo que "no es mérito de los gobiernos, sino de la gente".

Comparada a otros países de Europa, dijo, "España es un país solidario con una sociedad que no se dedica a tirar piedras contra los emigrantes, sino que entiende que la emigración es un problema al que hay que hacer frente, pero también una fuente de oportunidades".

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tiene previsto viajar a Marruecos próximamente para participar en la cumbre convocada por la ONU en busca de un "pacto global sobre las migraciones", convocado en Marrakech los próximos 10 y 11 de diciembre, según confirmó Borrell.