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El ministro de Exteriores de Italia, Luigi Di Maio, abogó hoy por "consolidar la unión" con los países de Latinoamérica y citó como prioridades la necesidad de combatir los efectos del cambio climático y la corrupción internacional.

"Queremos consolidar la relación que nos une, que crece para el progreso de nuestros pueblos, y profundizar el diálogo para lograr soluciones compartidas a los retos actuales", dijo Di Maio al abrir la IX Conferencia Italia-América Latina y el Caribe en Roma.

El jefe de la diplomacia italiana aseguró que "Latinoamérica está cada vez más presente en la escena internacional y puede contribuir a su gobierno".

Entre los retos que requerirán "solidaridad y colaboración" entre ambas regiones, Di Maio enumeró la lucha contra el cambio climático, los cambios tecnológicos, las migraciones, el desarrollo de un sistema sostenible y el combate a la corrupción y el crimen transnacional.

Concretamente apostó por dos líneas de colaboración: en primer lugar la energía sostenible, dados los recursos "inestimables" de la región, y también por luchar contra la corrupción, por lo que "la transparencia y la integridad" deben guiar sus relaciones.

Di Maio recordó que es en Latinoamérica donde las empresas italianas facturan más dinero, 54.000 millones de dólares frente a los 38.000 millones de Asia.

Sin embargo, "el contexto de crecimiento de la economía latinoamericana no es tan alto como hace una década", pero el ministro previó que las perspectivas abiertas con los últimos acuerdos entre esa región y Europa "pueden favorecer un aumento del intercambio comercial".

"Podemos hacer más", indicó al señalar que la inversión directa de Italia en América Latina en 2018 alcanzó los 31.000 millones de euros.

También participó en la inauguración del foro el ministro de Justicia italiano, pues una de las prioridades es estrechar la colaboración entre ambas zonas contra el crimen organizado internacional y el narcotráfico, explicó.

En su opinión, esta problemática requiere "medidas eficaces y concretas" y para ello "los Estados deben invertir en Justicia para garantizar intercambios más virtuosos entre países".

Y es que Italia quiere impulsar lo que denominó como "diplomacia jurídica", estrechar lazos para combatir a las mafias.

La sesión inaugural de esta Conferencia servirá para estudiar "buenas prácticas e iniciativas comunes para un crecimiento sostenible" y en ella participó el embajador de Paraguay en Italia, Roberto Carlos Melgarejo Palacios, presidente "pro tempore" del Instituto Italo-Latinoamericano (ILLA), organizador del acto.

La ministra de Exteriores de Guatemala, Sandra Jovel, aseguró que la prioridad de su país es "la tolerancia cero contra la corrupción" y destacó la Ley de Transparencia del Gobierno de Jimmy Morales.

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada, repasó algunas medidas de su país en materia de educación pública, distribución de agua o energía, seguridad ciudadana y economía, al señalar que se registró un crecimiento del 5 % anual del PIB entre 2014 y 2018.

También aseguró que Nicaragua "lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado" con medidas para proteger a la población y aumentando la colaboración internacional.

Y recordó el pequeño impacto nicaragüense al cambio climático, pues representa solo el 0,03 % de las emisiones globales, aunque dijo que está apostando igualmente por las energías renovables.

"Nicaragua tiene campo propicio para continuar favoreciendo la inversión económica directa de Italia y de otros países internacionales", afirmó, en un alegato por la cooperación.