Madrid, 20 mar (EE)- La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha asegurado este miércoles que si el presidente de Cataluña, Quim Torra, no cumple el requerimiento de la Junta Electoral Central (JEC) y no retira los lazos amarillos de los edificios públicos rebasará, por primera vez, la raya de la desobediencia.

En una entrevista con RNE, Celaá ha señalado que es a la Junta Electoral y no al Gobierno a quien compete resolver este asunto y decidir si pone una sanción o traslada el tema a la Fiscalía.

"Todos estamos bajo la tutela de la Junta" ha dicho la ministra que ha pedido a los partidos políticos que, en la cuestión catalana, trabajen juntos "ordenando las piezas en la misma dirección".

A la pregunta de si con esta actitud Torra está ensayando la desobediencia como norma política, Celaá ha considerado que "sería la primera vez que lo hiciera" y, por eso, "ha dibujado un pasillo a través del Síndic de Greuges".

Celaá se ha referido así a la decisión de Torra de mantener los lazos amarillos en los edificios públicos de la Generalitat tras cumplirse el requerimiento de la JEC y a la espera de que esta mañana el Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo catalán) emita un informe que el presidente catalán sí ha dicho que respetaría.

La ministra ha reiterado que, hasta el momento, Torra ha recurrido a la "retórica, muy molesta y a veces inaceptable, pero nunca ha traspasado la raya, y con esto la pasaría".

A su juicio, el desafío de Torra a la JEC es "claramente electoralista", "una gesticulación" de cara a los independentistas en la que busca "heroicidad". EFE

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