EFECopenhague

Cientos de ciudadanos noruegos han contribuido en apoyar una colecta para pagar un viaje a la ciudad santa de La Meca a los dos sexagenarios que redujeron al joven que intentó cometer un atentado el sábado 10 de agosto en una mezquita de Oslo.

Philip Manshaus, un ultra noruego de 21 años, presuntamente mató a su hermanastra adoptada de origen chino en el piso que compartían en Bærum y se dirigió luego en coche al centro islámico Al Noor, en la misma localidad del extrarradio de Oslo.

El joven rompió el cristal de una puerta lateral y realizó varios disparos sin acertar, pero fue reducido por Mohamed Rafiq y Mohamed Iqbal, que se encontraban en la mezquita tras el rezo y que lo retuvieron hasta la llegada de la policía.

"Queremos iluminar de paz la memoria de la víctima del terrorista y mostrar nuestra solidaridad con quienes impidieron que hubiera más. Se merecen lo mejor", señala en un mensaje en una plataforma digital noruega la impulsora de la iniciativa, Elisabeth Norheim.

Según relató hoy al canal TV2 un hijo suyo, Rafiq, pensionista de la fuerza aérea paquistaní, se encontraba junto a la puerta cuando el terrorista entró en el centro.

"Hubo un forcejeo y papá logró tirarlo de espaldas. Me dijo que de repente sintió que tenía mucha fuerza, aunque en realidad había ayunado ese día", añadió.

Iqbal golpeó a Manshaus -que al declarar el lunes ante el tribunal tenía la cara llena de moratones y marcas de la pelea- y entre los dos consiguieron retenerlo hasta que llegó la policía.

La idea inicial era enviar solo a ambos a la ciudad santa musulmana de La Meca, en el oeste de Arabia Saudí, pero a petición del imán de Al Noor, se ha decidido incluir también a un joven que salió a buscar ayuda mientras los otros retenían al agresor.

La colecta ha permitido recaudar ya más de 146.000 coronas noruegas (unos 14.600 euros), procedentes de más de 700 donantes, el 86 % de la cantidad necesaria.

"Mohamed Rafiq es un héroe de verdad. Impidió un atentado terrorista que pudo haber tenido consecuencias fatales. Debes saber que Noruega te agradece tu actuación heroica", dijo ayer la vicepresidenta noruega, Siv Jensen, del Partido del Progreso, una fuerza de corte xenófobo.

Un tribunal de Oslo decretó el lunes pasado prisión preventiva de cuatro semanas contra Manshaus, sospechoso de homicidio, intento de homicidio y un delito de terrorismo.

Manshaus, que llevaba una cámara en el casco con la que grabó el ataque y que elogió en redes sociales a autores de masacres supremacistas, se ha declarado hasta ahora inocente y se ha negado a hablar en los interrogatorios y ante el juez.