Esther Aguirre | EFEMadrid

El periodista Javier Martín, delegado de EFE en Argelia, Libia y Túnez, y uno de los corresponsales de guerra más veteranos de la agencia, admite que su "ansia" por denunciar la "violación de los derechos humanos" y por "dar voz a las víctimas" le lleva a vencer el "miedo" en los conflictos bélicos.

Este salmantino, de 47 años, acaba de sumar un nuevo reconocimiento a su larga y prolífica trayectoria profesional, el Premio Cirilo Rodríguez, con el que se siente especialmente "satisfecho" porque "son los propios compañeros de la profesión" quiénes han decidido que lo merece.

Asegura que "el miedo" es necesario cuando se cubre una lucha armada porque te permite "estar en alerta" permanente y "evitar riesgos", y confiesa que el "supuesto valor" que se le atribuye puede venir "quizá de la inconsciencia" y de la necesidad de "buscar la verdad" y denunciar situaciones injustas.

Premio Cirilo Rodríguez

El periodista, quién también recibió en 2018 el Premio Julio Anguita Parrado y que al igual que el 'Cirilo Rodríguez' hace extensivo a "todos los que hacemos EFE cada día", se define como una persona "corriente", a pesar de lo inusual de su trayectoria profesional que le ha llevado a cubrir cinco de las guerras más cruentas de Oriente Medio y del norte de África.

Y es que Javier Martín lleva el periodismo en la sangre y no le duele en prenda afrontar cualquier desafío que se le proponga.

Autor de cinco libros sobre Oriente Medio y padre de dos hijos, habla de las dificultades para conciliar su vida familiar con la laboral, por tener un trabajo "muy absorbente" y, en ocasiones, "muy duro", especialmente cuando tienes que viajar a zonas de conflicto o que han sufrido desastres naturales, aunque admite que lo logra por una simple razón: "porque es necesario".

Recuerda que cuando eres "testigo de tragedias" no las dejas al regresar a casa porque las imágenes, los testimonios y los sentimientos te persiguen, y te producen "pesadillas, ansiedades y estrés postraumático". Ante esa situación, "la familia te ayuda a poner la distancia necesaria, a comprender mejor tu oficio y a no deslizarte por pozos", añade.

Martín subraya que, pese a todos los horrores que ha vivido, no borraría ninguna imagen de su memoria porque "todas" le han ayudado a crecer profesionalmente: "las buenas, me han empujado a progresar, y las malas, a fortalecer mis principios e ideas", apunta.

Dice sentir "rubor" cuando lee que se ha convertido en un referente del periodismo árabe por su profundo conocimiento de la zona e insiste en que "aún" le queda "mucho por aprender", mucho por "descubrir", "mucha gente con la que hablar y a la que escuchar", por lo que espera "poder seguir ejerciendo el periodismo y, en particular, el reporterismo por todo el mundo durante muchos años".

Sostiene que la gente lee más de lo que "los periodistas creemos" y que lo seguirán haciendo pese a los avances del lenguaje audiovisual. Habla del poder de la palabra y del poder de la imagen, y opina que esos términos juntos, y bien integrados, "aún son más poderosos".

Por ello defiende que hay que "utilizar todas las herramientas que tengamos a mano para hacer mejor nuestro trabajo, sin rechazar ninguna", como "cualquier artesano aprovecha los avances tecnológicos para mejorar los resultados en su obra, sin despegarse de las esencias de su oficio", agrega.

Cuando se le pregunta por la evolución de la profesión y los reportajes transmedia, Javier Martín lo tiene claro: Hay que apostar por la "transversalidad, las historias concebidas de forma multidisciplinar, trabajadas, reflexivas, contextualizadas y adaptadas a las nuevas costumbres y necesidades del público".

Sin embargo, esgrime que en la actualidad la "mayor dificultad" estriba en la "coordinación" entre departamentos y en la necesidad de "romper esa verticalidad, esos pequeños reinos de taifas, que hasta ahora han dominado las redacciones, y entender que la independencia entre departamentos ha quedado obsoleta".

"No se trata de hacer una información en un formato y adaptarla a otros, como se hacía hasta ahora, sino de cambiar la mentalidad y comprender que se debe pensar de forma global y trabajar en equipo, sea cual sea el lengua informativo en el que nos hayamos formado, el que mejor hablemos, o el que más cómodo nos hayamos encontrado hasta ahora. Estamos en otro concepto", defiende Javier Martín.

Grandes reportajes de EFE

Precisamente, EFE ha inaugurado y puesto en marcha una línea de "grandes reportajes" o "reportajes transmedia" con un trabajo suyo titulado "El Exilio Olvidado", con el que se pretende dar un paso en la modernización de la agencia y facilitar a nuestros clientes la venta de los productos.

"El exilio olvidado" es resultado de una investigación de Javier Martín, quien encontró en un corral de la localidad de Kasserine, próxima a la frontera con Argelia, las tumbas de un grupo de republicanos que partieron de España un mes antes del final de la Guerra Civil.

En el reportaje, que trata de recuperar la historia de estos exiliados para la memoria colectiva, el autor reconstruye su vida en Túnez, sigue su rastro desde Kasserine y llega hasta Galicia, donde encuentra a familiares que no sabían nada de ellos.

Con estos reportajes transmedia, que responden una iniciativa de la nueva presidencia, inauguramos en la Intranet un apartado de entrevistas para poner en valor el talento de EFE y fomentar la comunicación interna.