EFEMadrid

El Rey viaja mañana a Riad para asistir a las exequias del rey Abdalá y, al igual que don Juan Carlos, ha enviado un telegrama a Salman, el nuevo monarca saudí, en el que expresa su "más sincero sentimiento de pesar" y manifiesta su compromiso de reforzar los lazos de amistad y cooperación que unen a ambos países.

Según han informado a Efe fuentes de la Casa del Rey, don Felipe subraya en su mensaje al rey Salman que lamenta mucho la "tristísima noticia" del fallecimiento de Abdalá, se une al "dolor de la familia real y del querido pueblo saudí" y le transmite "el más sincero sentimiento de pesar" en su nombre, el del Gobierno y el del pueblo español.

A continuación, traslada su deseo y "compromiso" de reforzar los actuales vínculos de "amistad y cooperación" entre España y Arabia Saudí, de acuerdo con las mismas fuentes, que han precisado que don Juan Carlos, en su telegrama, se dirige al nuevo monarca saudí en términos similares.

Don Felipe se desplazará mañana a Arabia Saudí para asistir a las exequias del rey Abdalá, fallecido anoche a los 90 años, una ceremonia fúnebre organizada en la mezquita del Imán Turki bin Abdelaziz, en el centro de la capital saudí.

El nuevo monarca saudí recibió, como príncipe heredero, al Rey Juan Carlos el pasado 18 de mayo en Yeda, donde el entonces jefe de Estado español acudió, acompañado por los ministros de Defensa, Fomento e Industria y casi una treintena de altos directivos de empresas españolas, en una visita oficial centrada en favorecer la cooperación económica bilateral.

Don Juan Carlos también se reunió con el ahora príncipe heredero, Moqren, durante aquella visita a Yeda, que se convirtió en su último viaje oficial al extranjero antes de la abdicación y dejó entre las autoridades saudíes un clima favorable para que empresas españolas puedan acceder a nuevos contratos millonarios relacionados con obras de infraestructuras y energía.

La designación de Salman en junio de 2012 como nuevo heredero al trono saudí, tras el fallecimiento del príncipe Nayef, reafirmó los privilegiados vínculos de amistad entre las familias reales de España y Arabia Saudí.

El Rey Juan Carlos viajó entonces a Yeda para expresar a la familia real saudí sus condolencias por la muerte de Nayef y allí se reunió con Salman, quien precisamente unos días antes había visitado oficialmente España.

Nacido en 1935, Salman -que representó a la familia real saudí en el enlace matrimonial de don Felipe y doña Letizia y visita Marbella cada verano- pertenece al tronco más ilustre de la familia del fundador del reino, Abdelaziz al Saud (1880-1953), un grupo conocido como los "Siete Sediriyin" y que está compuesto por los siete hijos que tuvo Al Saud con una mujer de la familia Al Sediri.

Hasta la muerte del rey Fahd en 2005, las relaciones entre las monarquías de España y Arabia Saudí estuvieron marcadas por la estrecha amistad personal de don Juan Carlos con el monarca del país árabe, reflejada en múltiples encuentros entre los propios soberanos o sus familias tanto en Madrid y Riad como en Marbella.

En todo caso, las relaciones políticas y comerciales entre ambos países se incrementaron notablemente -como muestra un elevado número de intercambios de viajes- desde la llegada al trono del rey Abdalá y la visita oficial que los Reyes realizaron en abril de 2006 a Riad, durante la que se firmó un acuerdo para institucionalizar los contactos políticos entre ambas naciones.

Durante al reinado de Abdalá, don Juan Carlos revalidó su condición de principal activo de las tradicionales relaciones de simpatía y amistad entre los dos países, como demostró el trato preferente dado al jefe del Estado español durante sus visitas oficiales a Arabia Saudí en 2006 y 2008.

En septiembre de 2005, el Rey Juan Carlos viajó a Riad para expresar personalmente sus condolencias por la muerte de Fahd, mientras que, tras la muerte del príncipe heredero Sultán, en octubre de 2011, fue don Felipe, como Príncipe de Asturias, quien se desplazó a esa capital para trasladar a la familia real saudí el pésame, en nombre de España y la Corona española.