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El 67 % de los mayores asegura que no ha necesitado apoyo familiar o social durante el estado de alarma a la hora de vivir su día a día de manera autónoma y realizar tareas básicas como comprar alimentos e ir a la farmacia, según una encuesta de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados (UDP).

El sondeo "Queremos saber cómo estáis", realizado entre el 13 de mayo al 21 de junio y que ha contado con la participación de 212 personas mayores, indica que el 21 % de las personas encuestadas han contado con apoyo de familiares, sobre todo de sus hijos y nietos, así como de apoyo social: vecinos y personas voluntarias.

Entretanto, uno de cada diez mayores afirma que han realizado ellos mismos la compra o se han alternado con sus pareja, que han hecho un día a la semana o cada diez días, y que a su vez han contado con el apoyo en determinados momentos de sus amistades o personas voluntarias.

El confinamiento ha supuesto un gran esfuerzo, principalmente por la imposibilidad de poder ver a sus familiares directos, especialmente a los nietos, en la mayoría de los casos han experimentado sentimientos de aburrimiento por falta de relaciones sociales físicas y declaran una cierta preocupación por la situación económica de sus hijos.

"Llevamos mal el no poder ver a familia (nieto) y amistades", dice Marcos, de Torrecaballeros (Segovia); a Lola (Madrid), el aislamiento le genera solidaridad "para no contaminar y que no me contagien". "Ya vendrán tiempos mejores para volver a abrazar a los que queremos. Lo principal es la salud", añade.

Los mayores manifiestan que las tecnologías han resultado muy útiles para comunicarse durante el confinamiento y han sido muy utilizadas. En este sentido la Unión de Pensionistas reclama el acceso universal a internet de las personas mayores para evitar la brecha digital.

En la encuesta, que la UDP ha realizado para conocer de primera mano cómo han vivido y cómo se han sentido las personas mayores la crisis sanitaria causada por la COVID-19, muchas de ellas exponen su preocupación por su salud, al ver retrasadas las citas médicas.

La lectura, pintar y dibujar, la gimnasia o la bicicleta estática, pasear por casa o ver la televisión y películas, así como charlar y hablar por el teléfono o wasapear con familiares y amistades, son algunas de las actividades que más han destacado a la hora de hablar sobre cómo se han entretenido durante todo el estado de alarma.

"Bien, he hecho 246 mascarillas para el hospital de Plasencia (Cáceres) he tenido el tiempo ocupado", afirma Eusebia Galisteo.

En la desescalada, un 33 % de las personas encuestadas decidieron no salir de casa por miedo.

De cara a un segundo confinamiento o si se alarga la crisis sanitaria por la COVID-19, sus principales preocupaciones son: no ver a la familia y a las amistades, pérdida de las relaciones personales, adaptarse a la nueva normalidad, problemas psicológicos, depresión, agobio, estrés o decaimiento.

Tras la opinión de los mayores, la UDP reclama potenciar la atención primaria y extender las medidas de protección social a todas las personas, entre otras recomendaciones.