EFEBelgrado

Hashim Thaci, exguerrillero, exprimer ministro de Kosovo y titular Exteriores, juró hoy en el Parlamento el cargo de presidente del país balcánico, en una sesión solemne boicoteada por la oposición nacionalista.

Thaci se comprometió a dedicar todas sus fuerzas "a la preservación de la independencia, la soberanía y la integridad territorial de la República de Kosovo".

Declaró que el objetivo de Kosovo es "la integración en la Unión Europea (UE) y en la OTAN" y mantener la amistad con Estados Unidos.

Por eso, impulsará las reformas estructurales, la lucha contra la corrupción y el crimen organizado y en el desarrollo de la economía, informaron los medios de comunicación locales.

Thaci subrayó la importancia de la estabilidad y paz en la región mediante el diálogo para la normalización de las relaciones con Serbia, país que sigue sin reconocer la independencia kosovar.

"El diálogo no tiene alternativa, y ahora necesita un nuevo dinamismo, nueva energía para la toma de decisiones y su cumplimiento", manifestó Thaci ante los parlamentarios.

Mañana se celebrará en la plaza central "Skenderbeu" de Pristina por primera vez una ceremonia oficial de investidura, a la que han sido invitados unos mil representantes de 50 países.

Thaci, de 47 años, fue elegido nuevo presidente el pasado 26 de febrero, en medio de grandes protestas callejeras y con la oposición llevando su negativa al Parlamento, incluso con el lanzamiento de gases lacrimógenos para bloquear el trabajo de la institución.

Hoy, la oposición colocó en varias ciudades de Kosovo pancartas con lemas contra Thaci, como "la imagen del crimen y la corrupción, el presidente", pero no ha organizado nuevas protestas.

Thaci es historiador de formación, fundador y líder del Partido Democrático de Kosovo (PDK), principal formación del joven país.

Fue el líder político del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) durante el conflicto armado entre esta guerrilla y las fuerzas serbias en 1998-1999, que acabó con la intervención de la OTAN.

El 17 de febrero de 2008, siendo primer ministro, leyó en el Parlamento la declaración de independencia de Kosovo.

Kosovo, de 1,8 millones de habitantes y poblado por una mayoría de albaneses étnicos, fue reconocido hasta ahora como país independiente por 111 países, entre ellos Estados Unidos y la mayoría de socios de la UE, a excepción de España, Chipre, Grecia, Eslovaquia y Rumanía, y tampoco por Serbia, China o Rusia.