EFEParís

Las personas que viven por debajo del umbral de la pobreza en Francia aumentaron en 628.000 en el último decenio, según el primer informe del Observatorio de las Desigualdades dedicado a la pobreza del país, presentado hoy ante los medios.

Las personas pobres pasaron de ser 4,4 millones en 2006 a 5 millones en 2016, lo que se tradujo en un aumento del índice de pobreza, del 7,3 % al 8 %.

Por contra, en el mismo periodo la riqueza nacional creció en 170.000 millones de euros, equivalente a un 7 %.

"No es una paradoja, sino la consecuencia de una distribución desigual de los ingresos", denunció el presidente del Observatorio, Noam Leandri.

No obstante, la situación mejoró a partir de 2011, cuando comenzó un descenso del número de pobres que, en los cinco años siguientes, se tradujo en una reducción de 106.000.

El estudio también ofrece ejemplos cotidianos de situaciones de pobreza. Un 7,6 % de la población declaró no poder comprarse un segundo par de zapatos, mientras que 4,8 millones de personas tuvieron que recurrir a ayuda alimentaria en 2015.

El Observatorio sitúa el umbral de la pobreza a las personas que viven con 855 euros netos al mes, el equivalente a la mitad del salario medio del país.

Otros informes sitúan el umbral de la pobreza en el 60 % del salario medio, que en Francia equivaldría a 1.026 euro netos al mes.

Si se tuviera en cuenta este indicador, que toma como referencia el Instituto Nacional de Estadística (INSEE), el número de personas consideradas pobres pasa de 5 millones a 8,8 millones, y la tasa de pobreza del 8 % al 14 %.

Aunque Francia tiene uno de los índices de pobreza más bajos de Europa (un 3,1 % de la población vive en "pobreza severa" frente al 6,4 % de la media europea), el aumento de la pobreza en la primera década del siglo rompió con una histórica tendencia a la baja.

Según una de las autoras del informe Anne Brunner el contexto actual permite hablar de un "optimismo moderado" a causa de la mejora económica y la disminución del paro, que reculó 0,7 puntos entre 2016 y 2017.

Aun así, advirtió de que "la tendencia es hacia un crecimiento económico lento, que estabiliza la pobreza, pero que no permite crear suficientes puestos de trabajo".

En este sentido, el director del Observatorio, Louis Maurin, aseguró que el plan contra la pobreza aprobado por el presidente francés, Emmanuel Macron, dotado con 8.000 millones de euros en 4 años, "no está a la altura" y "no ataca la raíz del problema".

Según Maurin, habría que "luchar contra el paro y la precariedad laboral", ligados estrechamente a la pobreza, y "ofrecer respuestas concretas en materia de sanidad, educación y vivienda para evitar un eventual aumento de la tensión social".

De entre las personas pobres, según destaca el informe, un 30 % son asalariados o autónomos.