EFENairobi

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, expulsó del partido que lidera a 42 militantes por su implicación en el fallido golpe de Estado que las autoridades gubernamentales aseguraron haber frustrado en diciembre de 2017.

En una resolución con fecha del 2 de noviembre y publicada hoy, Obiang estipula la "expulsión definitiva" de los militantes del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) por "su participación en la tentativa de magnicidio y desestabilización de Guinea Ecuatorial, perpetrada con frustración el 24 de diciembre de 2017, bajo el patrocinio de grupos terroristas y mercenarios".

Entre los expulsados se encuentran varios ex altos cargos y diplomáticos como el que fuese encargado de la seguridad privada del mismo presidente, Julian Ondo.

También se encuentra Rubén Cleente Nguema, hijo del actual viceprimer ministro y titular de Interior, Clemente Engonga Nguema.

Algunos de los expulsados fueron arrestados de forma arbitraria el pasado enero en el país, como publicaron medios locales entonces, porque se consideraba que tendrían relación con el golpe.

Además, salieron a la luz audios donde se escuchaban los interrogatorios y supuestas torturas a los detenidos para que confesasen, según recogió entonces el diario Rombe.

En la resolución firmada por Obiang, el partido considera que el intento de golpe, que califica de "muy grave", "ha sido objeto de la más enérgica y contundente condena y repulsa" y que por ello "deben ser depuradas las responsabilidades políticas derivadas de esta tentativa".

Los militantes también se enfrentan a acciones penales, según la resolución.

La tensión aumentó en Guinea Ecuatorial a finales de diciembre de 2017 a consecuencia de un supuesto golpe de Estado frustrado, denunciado por el Gobierno del presidente ecuatoguineano, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, en el poder desde 1979.

El ministro ecuatoguineano de Seguridad Nacional, Nicolás Obama Nchama, aseguró que un grupo de mercenarios de Chad, Sudán y RCA entró el pasado 24 de diciembre en las ciudades ecuatoguineanas de Kie Osi, Ebebiyin, Mongomo, Bata y Malabo, la capital, para atacar a Obiang.

El Ejecutivo de Guinea Ecuatorial acusó entonces a la "oposición radical tanto del interior como del exterior".