EFENicosia

El capitán y la tribulación del barco antinmigración "C-Star", detenidos ayer por las autoridades turcochipriotas en Famagusta, serán expulsados del norte de Chipre, según fuentes de la policía citadas por los medios locales.

La decisión de las autoridades locales se tomó tras comparecer hoy ante un tribunal el capitán y el propietario de la embarcación, así como ocho miembros de la tripulación, todos ellos ciudadanos de Sri Lanka, bajo la acusación de portar documentación falsa y de entrar ilegalmente en este puerto.

De acuerdo con los medios turcochipriotas, las autoridades decidieron expulsarlos de la República Turca del Norte de Chipre (RTNC) -reconocida solo por Turquía- por falta de pruebas suficientes para incoar un sumario, pero al mismo tiempo les prohibieron volver a entrar en su territorio.

En el barco viajarán todos los que comparecieron esta mañana ante el tribunal, con excepción del propietario, de nacionalidad sueca, quien por entrar en la RTNC desde el sur, tras aterrizar en el aeropuerto de Lárnaca procedente de Londres, ha sido acompañado por la policía a unos de los cruces que unen el sector turcochipriota con el grecochipriota.

Otros cinco ceilaneses de la tripulación han solicitado asilo y obtenido un visado provisional de diez días mientras se examina su petición.

Por ahora se desconoce el rumbo que tomará el barco, si bien algunos medios locales apunta a que podría ser Túnez.

Está previsto que la guardia costera custodie en las próximas horas a la embarcación hasta que abandone las aguas territoriales de la RTNC.

En la comparecencia ante el tribunal esta mañana, los tripulantes acusaron el capitán de haberles mentido, pues, dicen, les prometió como destino final Italia.

Asimismo, afirmaron haber pagado unos 10.000 dólares cada uno para este viaje, que arrancó en Yibuti hace 38 días.

El objetivo de la misión "Defend Europe" es, según esta organización neofascista, patrullar el Mediterráneo, "vigilar" las actividades de las ONG que realizan tareas de salvamento en el Mediterráneo y devolver a la costa africana a los emigrantes que encuentren.

Hasta ahora, el movimiento "Generación Identitaria", formado por jóvenes de nueve países europeos, ha logrado reunir a través de una campaña de micromecenazgo unos 134.000 euros para financiar esta operación, duramente criticada por todas las ONG activas en el rescate.

"Defend Europe" ha acusado a las ONG que rescatan a inmigrantes en el Mediterráneo de tener una actitud "irresponsable y criminal" porque "es parte de la inmigración masiva que causa tantos problemas en Europa" y porque "anima a los inmigrantes ilegales a asumir riesgos considerables al cruzar el mar en embarcaciones improvisadas, causando muchas muertes".

En un principio, el objetivo del barco, que zarpó desde Yibuti, era llegar a Catania (Sicilia) el pasado 18 de julio, pero los primeros problemas surgieron en el canal de Suez, donde fue retenido, aunque después pudo continuar su recorrido.

El alcalde de Catania, Enzo Bianco, anunció después que iba a prohibir que el barco amarrara en el puerto de su ciudad.

Mientras, varias asociaciones europeas y partidos políticos han pedido que se impida a este barco realizar el cometido que se ha propuesto.

La Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado ha interpuesto una querella criminal en Madrid contra "Generación Identitaria" por pretender bloquear embarcaciones de migrantes y refugiados que intentan acceder a las costas mediterráneas.

La ONG pidió al juzgado central de instrucción de la Audiencia Nacional que decrete la inmovilización del buque en Catania o cualquier otro puerto de la Unión Europea donde atraque, dirigiéndose a las autoridades comunitarias competentes para la ejecución de tal medida.