EFEParís

Un total de 13.200 policías y gendarmes, apoyados por las fuerzas militares, serán desplegados para garantizar la seguridad durante la cumbre del G7, informó este martes el ministro francés del Interior, Christophe Castaner, que agradeció el apoyo prestado por las autoridades españolas.

El encuentro se celebrará entre los próximos 24 y 26 de agosto en Biarritz, en el País Vasco francés, donde el presidente galo, Emmanuel Macron, recibirá entre otros a sus homólogos de Alemania, el Reino Unido, Italia, Estados Unidos, Canadá y Japón.

Castaner detalló en una conferencia de prensa en esa localidad que las fuerzas militares se encargarán de proteger el espacio aéreo y marítimo y de efectuar las misiones de contraterrorismo.

Más de 450 bomberos y 13 equipos móviles de emergencias y reanimación formarán parte igualmente del despliegue, lanzado para hacer frente a una triple amenaza terrorista, de altercados públicos y cibernética.

El titular del Interior subrayó que efectivos de la Guardia Civil española, la Policía Nacional y de la Ertzaintza, cuya cifra no precisó, garantizarán el orden público en las manifestaciones organizadas en territorio español, reforzarán el control de la frontera y están colaborando también en materia de inteligencia.

"Esta cooperación es importante para anticipar y prevenir la organización de potenciales concentraciones violentas", dijo Castaner, que destacó que "España desempeña un rol clave en la seguridad de esta cumbre y su apoyo es capital".

El representante del Ejecutivo destacó que aunque Francia afronta una amenaza terrorista "elevada", no se ha registrado ninguna alerta particular para esta cita.

Dejó claro además que "no se tolerará" ningún altercado violento y que el dispositivo está preparado para la dispersión rápida de ese tipo de desbordamientos y para el arresto inmediato de sus responsables.

El objetivo del gobierno, añadió, es garantizar el orden público, la seguridad de las delegaciones participantes y la de los residentes y turistas de esa ciudad, con la intención de que ese fuerte despliegue implique las mínimas molestias posibles.