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El comisionado para los Refugiados de la ONU, Filippo Grandi, dijo hoy que le ha pedido al Gobierno de Italia que mantenga los recursos que hasta ahora había destinado a seguir integrando a los inmigrantes y refugiados que llegan al país.

"Le he dicho al ministro (del Interior, Matteo Salvini), y seguiré haciéndolo, que es muy importante que se mantengan los recursos de apoyo a las personas que solicitan asilo", afirmó Grandi en una rueda de prensa en Roma.

"Es fundamental tener refugiados integrados. Cuando hay recursos y acceso a los servicios (...), la integración funciona mejor y se crean menos problemas para todos", añadió.

Grandi ha hecho una visita de tres días a Italia, donde se ha reunido con las autoridades del país, ha participado en una conferencia sobre los conflictos en Siria e Irak y ha conversado con asociaciones que defienden los derechos de los inmigrantes y refugiados.

El responsable de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) dijo que el fenómeno migratorio es una cuestión compleja, que debe ser abordada por todos los países europeos de forma conjunta.

"Estoy de acuerdo con el Gobierno italiano en que debemos llegar a una conclusión para ver cómo la Unión Europea (UE) logra trabajar conjuntamente", opinó.

Estimó que los países miembros de la UE deben incrementar los recursos económicos para estabilizar los flujos y "establecer un sistema de desembarcos" y un plan posterior para los inmigrantes que sea gestionado por la Unión, para evitar "tensiones como las de los meses recientes".

En los últimos meses, Salvini ha mantenido una política de freno a la inmigración y tiene los puertos italianos cerrados a los barcos de las oenegés que rescatan migrantes en el Mediterráneo.

El ministro es actualmente investigado en Italia por supuesto "secuestro de personas", después de que en agosto mantuviera retenidos a más de 100 eritreos en un barco militar en el puerto de Catania, en Sicilia (sur), durante cinco días.

Grandi reconoció que está habiendo en algunos países europeos "una creciente hostilidad hacia los refugiados" e invitó a los Gobiernos a "moderar su lenguaje", para no crear "situaciones no deseables" ni fomentar el racismo.

Dejó claro que "las operaciones de salvamento en el mar se deben seguir haciendo", porque "es una cuestión de humanidad", y apostó por crear "canales humanitarios, bolsas de estudios y otros sistemas legales" que permitan a los migrantes llegar a Europa sin ponerse en manos de traficantes y arriesgar sus vidas.

El comisionado se refirió a Siria, para advertir de la posibilidad de que haya "una ofensiva sobre Idleb que podría causar numerosas muertes", y subrayó que para evitarlo la comunidad internacional debe buscar soluciones políticas.