EFEBarcelona

La campaña estival del sector hotelero de Barcelona ha sido "dramática", con prácticamente el 75 % de los establecimientos cerrados y una ocupación del 10 %, según el presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, Jordi Mestre, que ha cifrado en 850 millones la caída de facturación en los últimos seis meses.

"Desde la Guerra Civil española que no habíamos tenido una situación como la que estamos viviendo en los últimos seis meses. Los que llevan muchos años en el sector nunca habían visto algo así", ha subrayado Mestre.

Durante el mes de agosto, Barcelona ha tenido unas 3.200 pernoctaciones diarias, cuando normalmente hay 58.000.

Asimismo, la caída de los precios hoteleros en la ciudad ha sido cercana al 50 %.

En cuanto a los trabajadores, Mestre ha informado de que a día de hoy hay 30.000 empleados que aún no han vuelto a su puesto de trabajo y que tan solo han regresado unos 3.500.

"Uno de los problemas que posiblemente hemos tenido a nivel español es que prácticamente toda Europa nos ha cerrado las comunicaciones, hemos sido el país apestado", ha lamentado.

El presidente del Gremio ha avisado que la poca actividad turística y congresual prevista provocará que muchos de los pocos establecimientos que han reabierto durante el verano, unos 120, se vean obligados a cerrar otra vez.

Al respecto, ha advertido de que, a corto y medio plazo, está en riesgo la viabilidad de muchos establecimientos hoteleros, que pueden acabar en concurso de acreedores o comprados por fondos buitres.

Mestre ha enfatizado el peso del sector en la economía de Barcelona, que representa entre un 4 y un 5 % del PIB de la ciudad, y ha recordado que los hoteles aportan anualmente más de 340 millones de euros en concepto de impuestos.

"El sector hotelero está en las últimas, muchos estamos sobreviviendo con las ayudas de los créditos de bancos y del Instituto de Crédito Oficial (ICO), pero esto tiene un límite, son negocios que desde hace seis meses ingresan prácticamente cero", ha subrayado.

Con este panorama y ante unas previsiones a corto plazo "nefastas", el Gremio ha reclamado un plan de rescate dotado con unos 500 millones de euros a fondo perdido para garantizar la supervivencia del sector.

"Los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y los créditos fueron un salvavidas en aquél momento, ahora pedimos un rescate como en su momento se hizo con la banca, para sobrevivir. Tengamos en cuenta que a nivel español representamos entre un 12 y 13 % del PIB y tenemos millones de trabajadores", ha enfatizado.

Mestre ha reclamado una prórroga de los ERTE hasta, como mínimo, Semana Santa de 2021, así como la exoneración y moratoria de impuestos y tasas y que se pospongan 12 meses las amortizaciones de capital de todo tipo de préstamos.

"Necesitamos la aplicación de un mejor trato impositivo. Ninguna administración pública ha modificado de forma beneficiosa para el sector su política impositiva, a pesar de que la actividad turística sea prácticamente nula, dejando al sector hotelero desamparado", ha señalado Mestre.

Sobre las previsiones, el presidente del Gremio ha dado por perdido este año y ha confiado en que a partir de la Semana Santa de 2021, coincidiendo con la posible distribución masiva de la vacuna, la situación "remonte"

Mestre ha concluido reclamando una dotación y planificación extraordinaria de promoción hotelera, así como una comunicación "más exacta, continua, constructiva y pedagógica, que evite la circulación de mensajes de alarma hacia la opinión pública local, nacional e internacional".