EFEEl Cairo

La organización Human Rights Watch (HRW) denunció hoy que al menos tres sirios deportados a su país por la Seguridad General del Líbano han sido detenidos por las autoridades sirias, el temor de muchos refugiados que huyeron de la guerra que comenzó en Siria en 2011.

Desde el 21 de mayo al 28 de agosto de este año, la Seguridad General libanesa ha dicho que ha deportado a 2.731 sirios siguiendo la política de devolver a su país a todos los sirios que entraron a Líbano de manera irregular después del 24 de abril.

Sin embargo, estos tres casos que denuncia HRW y que han sido llevados a la fuerza y detenidos en su país, sin un juicio, cruzaron la frontera al Líbano antes de esa fecha.

"Líbano está poniendo a los sirios en grave riesgo al devolverlos al país del que huyeron y entregárselos a un Gobierno responsable de atrocidades masivas", dijo Lama Fakih, directora interina de Oriente Medio para HRW, en un comunicado.

La política de deportación es una de las medidas gubernamentales que han provocado que aumente la presión sobre los refugiados sirios para que regresen, incluida la demolición forzada de refugios para los solicitantes de asilo y la represión hacia los sirios que trabajan sin autorización.

Aunque el combate activo ha terminado en gran parte de Siria, con excepción de la ofensiva contra Idlib, HRW todavía está documentando detenciones arbitrarias, desapariciones y hostigamientos en áreas retomadas por el Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad.

"Otros países deberían intensificar los programas de reasentamiento y la ayuda para garantizar que Líbano no tenga la carga de albergar solo a una población de refugiados tan grande", dijo Fakih.

Líbano ha acogido a aproximadamente 1,5 millones de refugiados sirios desde 2011.

"Sin embargo, no hay excusa para que las autoridades libanesas violen las obligaciones internacionales y pongan a las personas en peligro", afirmó.

Como parte de la Convención contra la Tortura de Naciones Unidas, Líbano está obligado a no devolver ni extraditar a nadie en peligro de ser torturado.

Líbano también está obligado por el principio del derecho internacional consuetudinario de no devolución a no deportar a las personas a lugares donde corren el riesgo de ser perseguidas, recuerda HRW.