EFEJerusalén

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, anunció hoy que su país abrirá una oficina comercial con estatus diplomático en Jerusalén durante su actual visita oficial a Israel, durante un encuentro con el jefe del Gobierno israelí, Benjamín Netanyahu, según informó hoy la oficina de prensa del Ejecutivo local.

"Acabo de informar al primer ministro (Netanyahu) de que el Gobierno húngaro decidió abrir una representación comercial con estatus diplomático aquí, así que también tendremos una presencia oficial en Jerusalén", declaró Orbán, quien agregó que esta decisión supone "un paso para mejorar aún más la relación entre el pueblo israelí y Hungría".

Netanyahu felicitó a Orbán por su decisión y le agradeció "haber ampliado la embajada de Hungría en Israel a Jerusalén", lo que, aseguró, significa "tener una extensión" húngara en la Ciudad Santa que tratará los asuntos comerciales, y supone "un signo de la amistad" entre Hungría e Israel.

Además, el mandatario israelí recalcó que ambos Estados se enfrentan "a adversarios comunes", como es "el islam militante" y "sus fuerzas radicales", y añadió que los servicios secretos israelíes colaboran estrechamente con los de Hungría, y que hoy trataron sobre cómo aumentar la cooperación en los ámbitos de seguridad, inteligencia, tecnología, sanidad y medio ambiente.

La reunión de Netanyahu con Orbán se produjo poco después de que el dirigente israelí se reuniera con el primer ministro de Eslovaquia, Peter Pellegrini, quien anunció que su país abrirá próximamente un centro cultural, de información e innovación en Jerusalén, y agregó que destinará a un representante diplomático "responsable de innovación" a la nueva sede de la Ciudad Santa.

En otro encuentro por separado, Netanyahu se reunió anteriormente con el primer ministro de la República Checa, Andrej Babis, con el que trató varios asuntos de cooperación bilateral.

Las relaciones entre checos e israelíes se han fortalecido recientemente, tras la inauguración el pasado noviembre en Jerusalén por el presidente checo, Milos Zeman, de una oficina para realizar actividades culturales y comerciales en nombre de la República Checa, la que fue vista como un "primer paso" para abrir su embajada en esta ciudad.

El estatus de Jerusalén es una cuestión delicada desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconociera la Ciudad Santa como capital israelí, una decisión que se materializó con el traslado de su máxima legación diplomática el pasado mayo, lo que fue seguido por Guatemala.

Este paso supuso una ruptura del consenso internacional de no establecer embajadas en Jerusalén hasta que no hubiera una solución al conflicto entre israelíes y palestinos, una postura compartida por la Unión Europea.

Los mandatarios de Hungría, Eslovaquia y la República Checa, visitaron Israel a invitación de Netanyahu para participar en una cumbre del Grupo de Visegrado, que integran junto con Polonia y que debía empezar ayer.

Sin embargo, la conferencia finalmente se canceló después de que el Gobierno polaco suspendiera su viaje por la polémica desatada a raíz de unas recientes declaraciones de Netanyahu y de su ministro de Exteriores, Israel Katz, en las que acusaron a polacos de haber participado en el Holocausto nazi contra los judíos.