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Los países iberoamericanos analizarán el próximo lunes y martes los avances de su sistema de cooperación y la agenda de reuniones preparatorias de la XXVII Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno de Andorra, cuya fecha y formato están aún en el aire debido a la pandemia.

Así, los responsables de cooperación y coordinadores nacionales de los 22 países de la región se reunirán, de manera telemática, durante dos jornadas "con el propósito de revisar el calendario de la Conferencia Iberoamericana para el segundo semestre", según un comunicado de la organización.

A su vez, los países analizarán la crisis del coronavirus y sus consecuencias en la región.

La cumbre estaba prevista inicialmente en Andorra para noviembre próximo pero la pandemia ha provocado que la organización estudie realizarla de manera telemática o incluso aplazarla a la primavera de 2021.

"En las dos jornadas que durará el encuentro, 6 y 7 de julio, los participantes mantendrán su compromiso por encontrar soluciones asociativas en lo que respecta a la crisis sanitaria y económica provocada por la Covid-19", informa la organización.

ANALIZAR EL ESTADO DE LA COOPERACIÓN IBEROAMERICANA

En las múltiples reuniones preparatorias de la Cumbre que se han llevado a cabo durante la pandemia, la región reivindicó su sistema de cooperación, la mayor plataforma de colaboración internacional horizontal que tiene en la cooperación entre países del sur, su mayor baluarte.

La reunión servirá, por tanto, para que coordinadores nacionales y responsables de cooperación puedan "reforzar y progresar en su labor y fomentar las sinergias ya adquiridas en acuerdos previos".

"La identificación de prioridades estratégicas para crear una planificación conjunta, promover servicios comunes y establecer una comunicación unitaria son tres principios fundamentales para estos grupos de trabajo", apunta el comunicado.

El coordinador nacional y la responsable de cooperación de Andorra, Jaume Gaytán y Gemma Cano, serán los encargados de abrir la ronda de diálogos, junto a la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan.

Las conclusiones obtenidas del encuentro se elevarán a los cancilleres y posteriormente a los jefes de Estado durante la XXVII Cumbre Iberoamericana.