EFEBuenos Aires

Un grupo de intelectuales argentinos pertenecientes al colectivo Carta Abierta, cercano al kirchnerismo, celebraron un acto contra el "proceso golpista" de Venezuela, con la autoproclamación de Juan Guaidó, y las intenciones "imperiales" de Estados Unidos.

En una librería de Buenos Aires, leyeron una declaración titulada "Nuestro apoyo al Gobierno de Nicolás Maduro" el exdirector de la Biblioteca Nacional (2005-2015) Horacio González, la actriz Cristina Banegas, el filósofo Eduardo Rinesi, el periodista Gustavo Campana, el economista Guillermo Wierzba, el científico Eduardo Dvorkin y el historiador Norberto Galasso, entre otros.

El manifiesto afirma que la crisis que vive Venezuela "es el ejercicio más crudo de un nuevo acto de dominio imperial, de un decrépito dominio imperial", y tras un repaso por guerras como las de Vietnam o Irak y derrocamientos como el de Salvador Allende señala que los golpes de Estado son una "especialidad norteamericana".

Para los firmantes, la situación no se explica solo por el control del petróleo, sino por la "noción teológico política de ciertos sectores del poder norteamericano que quieren tomar una represalia moralizadora sobre la América Latina de José Martí, de Sandino, de Perón, de Fidel, Lula, Chávez, Kirchner, Evo Morales".

Por ello, aunque reconocen las "carencias inaceptables" de los venezolanos, que achacan en parte al "bloqueo" liderado por Estados Unidos, envían su apoyo al "legítimo" Maduro, y desean que "encuentre la vía institucional más adecuada para resolver la grave situación en que el golpismo organizado ha puesto al pueblo y gobierno de Venezuela".

El comunicado asegura que Maduro se mantiene en el poder por el "gran apoyo popular" y el firme respaldo del Ejército, y que este último punto es "fundamental para cualquier salida a la crisis que no sea el golpismo y el derramamiento de sangre".

Entrevistado por Efe, el sociólogo Horacio González expresó que están preocupados porque la confrontación en Venezuela "puede tener matices bélicos en cualquier momento", y dijo que son "partidarios de un diálogo en Venezuela pero no sin condenar el golpe y no sin defender al Gobierno de Nicolás Maduro"

Para González, Venezuela está sufriendo "un nuevo tipo de golpismo", y razonó que "no llueven bombas sobre Venezuela, llueven toda clase de manipulaciones que son parte de un largo aprendizaje que ha hecho Estados Unidos a lo largo del siglo XX".

También opinó que la grave crisis económica y social del país petrolero merece autocrítica, y apuntó que "los gobiernos populares deben tener mayor cuidado para proteger a su población", pero añadió que "la situación de Venezuela no está así solo por errores y fracasos de un gobierno popular".