EFEBarcelona

El presidente de la Federación de Asociaciones de Personas Mayores de Cataluña (FATEC), Josep Carné, afirma, en una entrevista con Efe con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra este jueves, que la pandemia de la COVID ha sido "la punta del iceberg del edadismo, la discriminación hacia las personas mayores".

Según el presidente de FATEC, se ha transmitido la idea de que "las residencias son un lugar al que ir a morir y no a vivir. El 50% de las personas mayores fallecidas lo han hecho en centros residenciales", a los que, según él, la pandemia "ha cogido desprevenidos".

Carné apuesta por replantear el modelo residencial "empezando por preguntar a las personas residenciadas qué quieren ellas" y poner de manera efectiva la persona en el centro y "no priorizar el horario para que los centros funcionen como engranajes".

El presidente de la federación afirma que en este nuevo modelo residencial no caben "listas de espera eternas" ni discriminación por motivos económicos, y considera que el debate público "necesario" sobre el futuro de las residencias debe basarse en criterios de salud y bienestar, y no "en los beneficios económicos que se llevan los accionistas de las empresas privadas" que gestionan los geriátricos.

"La atención personalizada y un modelo único en todo el país" es el futuro de las residencias para Carné, que recuerda que el sector debe garantizar unas buenas condiciones laborales y sueldos dignos para los trabajadores.

En Cataluña, el 19% de la población es mayor de 65 años, según datos del Instituto de Estadística de Catalunya (IDESCAT), y la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) desvela que en Cataluña hay 786.000 personas que viven solas, de las cuales más del 40 %, unas 334.000, tienen 65 años o más.

Además, de las más de 140.000 personas mayores de 80 años que viven solas, cerca de un 80 % son mujeres.

En este sentido, la asociación Amigos de los Mayores ha destacado que la soledad no deseada representa "uno de los principales retos de nuestra sociedad", un fenómeno que varios estudios del CIS indican que afecta a 6 de cada 10 personas y que "irá a más con el paso de los años".

"El virus afecta más a las personas que ya están en una situación de mayor soledad", según la experta del Observatorio de la Soledad de Amigos de los Mayores Regina Martínez, que ha hecho un llamamiento a fortalecer las relaciones comunitarias y sociales.

"Durante la pandemia se ha dicho que los mayores sufrimos más el virus y que no somos útiles a la sociedad", dice indignado Carné, lo que califica de "edadismo", la discriminación por motivos de edad que "sufren muy a menudo las personas mayores".

Las personas mayores han ocupado muchos espacios informativos pero "se ha escuchado muy poco su voz", se queja el presidente de la Federación.

Sin embargo, Carné se pregunta: "¿qué pasaría si las personas mayores hacen una huelga de cuidado de los nietos?". El "caos sería mayúsculo", sonríe, y pone en valor la capacidad de cuidar y la experiencia que las personas mayores aportan a la sociedad.

El presidente de la FATEC reclama medidas políticas específicas: "ahora mismo, las políticas que afectan a las personas mayores están a caballo entre Sanidad y Bienestar".

Sin embargo, "en la mayoría de ayuntamientos hay una concejalía de Juventud, pero no de personas mayores", lo que considera una excepción que enmendar porque "cada vez habrá menos jóvenes y más personas mayores".

Carné defiende que las políticas enfocadas a los mayores deben garantizar un "envejecimiento activo" que mejore la actividad mental y física de los mayores, y pone el acento en potenciar la "actividad social" para "combatir el principal mal de nuestros mayores: la soledad".

Por Ignasi Escudero Ruiz