EFEKigali

El presidente ruandés, Paul Kagame, cuestionó hoy la credibilidad del sistema de justicia de los países europeos por la falta de cooperación para devolver a Ruanda a miles de acusados de genocidio contra los que pesan peticiones de extradición.

Kagame hizo ese reproche durante una rueda de prensa en la capital ruandesa, Kigali, un día después de conmemorar el 25º aniversario del genocidio de los mayoritarios hutus contra los tutsis, que causó en 1994 unos 800.000 muertos en casi 100 días.

"Cuando se presentan cargos, esperamos que otros países extraditen a los acusados", dijo el mandatario ruandés, en una crítica que ha repetido en público varias veces.

Al tiempo, declaró: "Aplaudimos a aquellos países que han extraditado a acusados de genocidio por ser un paso en la buena dirección".

"Cuando van dando lecciones de democracia y buen sistema en sus países, incluyen también el sistema de justicia, y eso pone en tela de juicio si es verdad lo que dicen o no", agregó.

De las 1.000 peticiones de extradición que ha firmado Ruanda, solo se ha devuelto a este pequeño país africano en el último cuarto de siglo a 22 acusados de genocidio, según los últimos datos hechos públicos por la Fiscalía en diciembre pasado.

Sin embargo, Kagame agradeció al presidente francés, Emmanuel Macron, su iniciativa de retomar las relaciones diplomáticas entre los dos países, paralizadas desde hace tiempo.

Desde 1994, Ruanda ha acusado repetidamente a Francia de complicidad en el genocidio, alegando que líderes galos de alto perfil proporcionaron entrenamiento militar, armamento o experiencia técnica a las milicias hutu Interahamwe ("Los que pelean juntos").

Kagame alegó que, desde que Macron llegó al cargo, ha habido una mejora en las relaciones, e incidió en que no puede forzar que Francia se disculpe por su papel en el genocidio, pues eso tiene que salir "motu proprio".

"Lo que necesitamos de Francia o de cualquier otro (país), es una disculpa. No puedes decir a la gente cómo disculparse, las disculpas tienen que ser sentidas y venir de la persona que te ha ofendido", explicó el gobernante.

Ruanda invitó al presidente francés a las conmemoraciones de este fin de semana, lo que Macron declinó alegando que está centrado en la campaña de las elecciones europeas y las movilizaciones sociales de su país, pero envió en su lugar a un miembro de su Gobierno.

"Se están realizando conversaciones sobre cómo mejorar nuestras relaciones y Francia está dando buenos pasos en su relación con África", añadió Kagame.

El 6 de abril de 1994, el derribo del avión en el que viajaban los entonces presidentes ruandés, Juvénal Habyarimana (de etnia hutu) y de Burundi, Cyprien Ntaryamira, causó la muerte de ambos y supuso el detonante de esta limpieza étnica, considerada una de las peores de la historia reciente.