EFEBerlín

Las crecientes tensiones entre EEUU, Rusia y China y el desmoronamiento del orden liberal internacional, que quieren apuntalar otros, como la UE, se evidenciarán a partir de mañana en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), en el sur de Alemania, un foro mundial clave en política exterior y defensa.

El llamado "Davos de la defensa" congregará hasta el domingo a 600 altos cargos, como el vicepresidente de EEUU, Mike Pence; la canciller alemana, Angela Merkel; el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov; la responsable de la diplomacia europea, Federica Mogherini; el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, o el ministro español de Exteriores, Josep Borrell.

"Ésta es la Conferencia de Seguridad mayor y más importante que hemos organizado, tanto por la representación como por los temas", aseguró el presidente de la iniciativa, Wolfgang Ischinger, tras perfilar los últimos meses como un tiempo con "muchas sombras", materias todas de debate en este foro.

Siria, Ucrania, el Yemen y el conflicto entre israelíes y palestinos volverán a situarse en la agenda del encuentro, que dejará también espacio para abordar la situación de la Alianza Atlántica, el distanciamiento entre Rusia y Occidente, los efectos del cambio climático en la seguridad y el auge político y militar de China.

La actualidad llevará también a la MSC el fin del acuerdo INF de reducción de misiles y de corto y medio alcance -cuyo abandono acaban de anunciar EEUU y Rusia- y la crisis en Venezuela.

"Doy por supuesto que en los muchos debates también se tratará suficientemente la cuestión de cómo actuar en el drama en Venezuela. Seguro que hay responsables que abordarán el tema. El lado estadounidense, por ejemplo. Me asombraría que la representación rusa no dijese nada", afirmó Ischinger.

También se tratará la situación de la Unión Europea y las elecciones de mayo, un momento decisivo porque "todo se va a redefinir" a través de las urnas, pues los comicios determinarán el equilibrio en la Eurocámara entre las fuerzas euroescépticas y ultraderechistas y los proeuropeos, algo que determinará el reparto de los principales puestos en Bruselas.

"Es importante que la UE esté viva y coleando, que no sea algo del pasado sino una comunidad integrada que ha superado su crisis y que tiene presencia internacional", afirmó.

Ischinger consideró que Pence aprovechará su intervención para reafirmar el compromiso de EEUU con la OTAN -para "tranquilizar" a sus aliados-, aunque advirtió de que el vicepresidente no dudará en mostrar su "insatisfacción" con el gasto en defensa de sus socios, lejos aún del compromiso del 2 % del producto interior bruto.

Con respecto a los participantes, el presidente de la MSC relativizó las cancelaciones a última hora de la asistencia del presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y destacó la importante participación europea y la llegada de la mayor delegación estadounidense a la conferencia, en particular de la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.