EFEÁvila

La Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Brieva (Ávila) se ha mostrado favorable a conceder un primer permiso penitenciario de cuatro días a Iñaki Urdangarin, tras haber cumplido una cuarta parte de la condena de cinco años y 10 meses por el caso Nóos.

La resolución favorable del órgano interno de la prisión abulense tiene que ser estudiada ahora por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Castilla y León, al que compete decidir si se concede el permiso.

El cuñado del Rey, que ingresó en este centro penitenciario para mujeres situado a 10 kilómetros de la capital abulense el 18 de junio de 2018, solicitó el permiso máximo que puede pedir un recluso en segundo grado, que es de siete días de duración.

La Junta de Tratamiento se ha reunido este jueves, cumpliendo así el plazo de quince días, después de haber celebrado la última reunión el pasado 21 de noviembre.

La Junta de Tratamiento está integrada por la directora de la prisión, Laura Pérez -que en caso de empate puede hacer uso del voto de calidad-, el subdirector de tratamiento, los educadores, los trabajadores sociales y el jefe o jefa de servicio.

Con su clasificación actual, Urdangarin tiene derecho a disfrutar de un total de 36 días al año fuera de la cárcel, con un tope máximo de siete días de duración por cada permiso.

El pasado septiembre, el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 1 de Castilla y León concedió al marido de la infanta Cristian salir dos días la semana -8 horas dada vez-, para hacer una labor de voluntariado en el centro Don Orione, de Pozuelo de Alarcón (Madrid).

El fiscal recurrió la decisión del juez de Vigilancia Penitenciaria, al entender que el precepto que sustentaba la petición ce Urdangarin para hacer voluntariado -artículo 117 del Reglamento Penitenciario- no era de aplicación por no cumplirse los requisitos legales, ya que en ese momento el preso no había cumplido la cuarta parte de la condena.

La Audiencia de Ávila rechazó el recurso y señaló que ese artículo establece únicamente dos presupuestos para que un interno clasificado en segundo grado pueda acceder a la ejecución de programas especializados: que tenga un perfil de baja peligrosidad social y que no ofrezca riesgos de quebrantamiento de condena.

Iñaki Urdangarin ingresó el 18 de junio de 2018 en el módulo de hombres de esta cárcel de mujeres y lo hizo tranquilo y sin que su entrada fuera captada por ninguna cámara que pudiera inmortalizar el momento.

Su día a día en la cárcel de Brieva se centra en el ejercicio y en la lectura fundamentalmente, aunque también reza porque es muy religioso y suele leer la Biblia por las mañanas; y en ese sentido, también recibe con cierta regularidad las visitas del capellán de la prisión, Jesús Galán.

Asimismo, su mujer, la infanta Cristina, le visita con regularidad los fines de semana, junto a otros miembros de su familia.

Hace un año, el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Valladolid autorizó a Iñaki Urdangarin a utilizar una bicicleta estática de su propiedad para hacer ejercicio.

El módulo en el que se encuentra Urdangarin está compuesto por una zona común -medianamente amplia-, una celda, un aseo y un patio de unos dimensiones aproximadas de 20 por 7 metros; y se mantiene prácticamente igual que cuando lo abandonó el que fuera director general de la Guardia Civil Luis Roldán.

La etarra Idoia López Riaño, "La Tigresa", condenada por más de veinte asesinatos, o la que fuera teniente de alcalde Marbella Isabel García Marcos, condenada por el caso Malaya, fueron otras inquilinas de esta pequeña prisión.

Se trata de una cárcel construida en 1989, que dispone de 162 celdas y otras 18 en el módulo complementario, dentro de una superficie total construida de 43.540 metros cuadrados en una parcela de 98.484 metros cuadrados en total, y que está a menos de dos horas de los aeropuertos de Madrid y Valladolid.