EFEVigo

Las 22.071 farmacias que hay en España afrontan una doble amenaza en tiempos de cuarentena: la sanitaria, pues ya son once los boticarios fallecidos por coronavirus, y la de haberse convertido en objeto de deseo de los atracadores.

Además, medio millar farmacéuticos se han contagiado y casi 50 farmacias han tenido que cerrar por falta de personal.

Al tratase de un servicio indispensable, las farmacias son de los pocos negocios de cara al público que han permanecido abiertos desde la declaración del estado de alarma el pasado 14 de marzo, incluso durante la fase de "hibernación" económica, lo que no ha pasado desapercibido para los delincuentes.

Hace escasos días, la comisaria principal de la Policía Nacional, María Pilar Allué, destacó que hay en marcha un dispositivo para evitar este tipo de robos al constatar un incremento de los mismos, con decenas de ellos contabilizados en el último mes.

Ana López Casero, miembro del comité directivo del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, revela a Efe que esta semana han dirigido un escrito al Ministerio del Interior en el que piden que se extreme la vigilancia en torno a estos establecimientos.

Ello a pesar de que el sector reconoce el esfuerzo que en este sentido están realizando las fuerzas de seguridad en estos días, pero creen necesario un grado de protección aún mayor.

Por sus horarios de apertura, a veces ininterrumpidos las 24 horas, y por ser en ocasiones el único establecimiento operativo de todo un barrio o un pueblo, los farmacéuticos se saben "un objetivo idóneo" para los atracadores, apunta López Casero.

Fuentes policiales trasladan a Efe que los planes especiales de protección de robos se adaptan a diferentes condiciones a lo largo del año, como por ejemplo en época de rebajas en establecimientos y calles comerciales.

Ahora con el estado de alarma activado la atención se centra principalmente en estancos y farmacias.

Sucede que farmacias "hay muchas y están muy diseminadas" por barrios y pueblos, apuntan fuentes policiales consultadas por Efe.

El Consejo General de Colegios de Farmacéuticos constata que éste, por desgracia, es un fenómeno extendido por todo el territorio nacional.

Basta con consultar las páginas de sucesos para comprobar que están trufadas de atracos a farmacias: en Barcelona, Palma de Mallorca, Granada, Pamplona o A Coruña, por citar algunos casos.

Solo en Vigo se contabilizan cinco atracos a farmacias desde el 14 de marzo, en uno de los cuales su protagonista acabó en el hospital al saltar de un puente de más de tres metros de altura cuando huía de la policía tras dar el golpe al grito de: "Esto es un atraco. Dame todo el dinero. Tengo el mono".

Fuentes policiales señalan a Efe que un alto porcentaje de esos atracos los están protagonizando toxicómanos que van directamente a por el dinero en la caja, "no a por pastillas", y en muchos casos son reincidentes.

Se trata de delincuentes habituales que con el estado de alarma han visto restringido su margen de actuación a la mínima expresión.

Normalmente actúan en bares, para llevarse el dinero de las "tragaperras" o el que haya en caja, en lavanderías o roban en el interior de coches, pero en estos tiempos de enclaustramiento social hasta esto ha cambiado.

"Les quedan los supermercados, donde hay mucha gente y asumirían más riesgos, y las farmacias, donde habitualmente hay una o dos personas trabajando, lo que facilita su labor", apuntan las fuentes.

"Casi siempre se les coge al momento, o al cabo de uno o dos días. Están identificados. Son sota, caballo y rey", apostillan desde la Policía.

Desde la ONG de apoyo a la reinserción social de toxicómanos Érguete, su presidenta, Carmen Avendaño, traslada a Efe su preocupación por el efecto del confinamiento entre consumidores habituales de drogas, pero también sobre el riesgo que supone para quienes apenas han tenido sus primeros escarceos.

"Me dan mucho miedo estos periodos de crisis económica", más aún, añade esta "madre coraje" gallega, cuando "los chavales tienen mucho tiempo libre" y a ello se junta la "frustración" asociada a la incertidumbre y el temor al virus.

"Es el momento idóneo para iniciarse" en el consumo de drogas, advierte Avendaño.

Pero no todos los atracos son cometidos por "aficionados", que por lo general intimidan a los farmacéuticos con un arma blanca.

En Madrid fueron detenidas tres personas acusadas de asaltar con armas de fuego la friolera de once farmacias.

El Consejo General de Colegios de Farmacéuticos advierte de que se están produciendo atracos también en el ámbito rural y apunta a la posible existencia de grupos organizados, de ahí su llamada de auxilio a las fuerzas de seguridad.

Por Jorge Morales