EFECopenhague

El socialdemócrata Siumut repitió hoy triunfo en las elecciones de Groenlandia, territorio autónomo danés, con el 27,2 % de los votos, por delante del socialista Inuit Ataqatigiit (IA), con el 25,5 %.

Ambas fuerzas, de corte independentista pero moderado, retrocedieron más del 7 % cada una respecto a los anteriores comicios, mientras que los social liberales Demokratiit, favorables a reforzar los lazos con Copenhague, subieron casi ocho puntos para lograr el 19,5 %.

El resultado permitiría reeditar el ejecutivo de coalición que gobernaba desde octubre de 2016, junto con el Partii Naleraq, que repitió el cuarto lugar obtenido cuatro años atrás y subió casi dos puntos hasta el 13,4 %.

Esta formación, que aspira a lograr la independencia en 2021, encabeza la línea independentista más radical, junto con el Nunatta Qitornai, un partido creado hace apenas unos meses por el "exministro" de Exteriores groenlandés, Vittus Qujaukitsoq, que logró un escaño.

También lograron entrar en el Inatsisartut (Parlamento autonómico) otras dos fuerzas de corte no nacionalista, el liberal Atassut, que mantiene sus dos escaños, y el Partido de la Colaboración, que entra en el Parlamento con un diputado.

Aunque la suma de los tres partidos que gobernaban hasta ahora, liderados por el socialdemócrata Kim Kielsen, alcanza 21 de los 31 escaños, el retroceso de las dos principales fuerzas y su desacuerdo en política minera podrían abrir la puerta a otras constelaciones.

Kielsen ya había encabezado por ejemplo en la primera parte de la pasada legislatura una coalición con Demokratiit y Atassut, que se rompió por problemas internos.

La líder social liberal, Randi Vestergaard Evaldsen, puso hoy como condición para integrar un gobierno que el ejecutivo impulse recortes fiscales.

La campaña electoral estuvo marcada por cuestiones como la independencia, la pesca -principal fuente de ingreso de la isla-, la educación y las políticas sociales.

El Siumut es el dominador tradicional de la política groenlandesa: ha encabezado todos los gobiernos desde la aprobación del Estatuto de Autonomía en 1979 salvo en una legislatura (2009-2013), en la que gobernó IA.

La aprobación en 2008, con un apoyo popular del 75 %, de un nuevo Estatuto de Autonomía que incluye el derecho de autodeterminación hizo que se disparara el sueño de una independencia a corto plazo basada en los hipotéticos ingresos de la minería y del petróleo.

Pero el estallido de la crisis económica y la caída de los precios de las materias primas paralizaron los principales proyectos, y un esperado informe de expertos groenlandeses y daneses rebajó aún más el optimismo al considerar que la independencia no era viable a medio plazo.