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Marruecos no ha aceptado abrir negociaciones sobre el Sáhara Occidental con el nuevo Enviado Especial de la ONU para el Sáhara, el alemán Horst Köhler, ni menos sentarse a la misma mesa que el Frente Polisario, según aclaró hoy a Efe una fuente diplomática marroquí.

La fuente aclaró que Marruecos "está comprometido a cooperar con la ONU", así como con Köhler, quien ha abierto en Berlín, donde reside, una ronda de conversaciones con los actores implicados en el conflicto del Sáhara, la ex colonia española administrada por Marruecos y de la que el Polisario reclama su independencia.

El Enviado alemán ya recibió en Berlín el pasado 28 de enero al Polisario, que envió una delegación compuesta por sus "pesos pesados", con su Secretario General, Brahim Ghali, a la cabeza.

Köhler también ha cursado a Marruecos una invitación para "un encuentro bilateral en una ciudad europea", en enero o febrero, a la cual "no tenemos por qué rehusar", pero -subrayó la fuente- esto "no significa que vamos a sentarnos con el Polisario".

El pasado 5 de febrero, el ministro de Exteriores de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Salem uld Salek, dijo en Argel que la RASD, tras la reunión con Köhler, estaba lista para entablar negociaciones directas con Marruecos.

"Han creado una burbuja sobre las negociaciones -dijo la fuente diplomática-. Están tratando de vender quimeras a su población, diciéndoles que vuelven las negociaciones en un momento en que el Polisario vive una situación interna muy complicada".

Esta "situación complicada" se explica por la reducción de la ayuda humanitaria en los campamentos de refugiados de Tinduf, por el avance de la diplomacia marroquí en el continente africano y por las últimas tensiones internas dentro de la dirigencia saharaui, siempre según la fuente.

En los últimos años, Marruecos ha rechazado cualquier negociación o incluso conversación con el Frente Polisario, pese a que para la ONU es una de las partes del conflicto.

Una eventual negociación -dijo la fuente- "debe tener en la mesa a las verdaderas partes, y no a las marionetas", en evidente alusión al Frente Polisario y a su principal aliado en el mundo, Argelia, en cuya provincia sureña de Tinduf tiene el Polisario su sede central y los campos de refugiados saharauis.

No es habitual que Marruecos se diga abierto a negociar sobre el Sáhara Occidental, pero en esta ocasión la fuente fue precisa: "La negociación debe reflejar la realidad de las partes, es decir, el proceso no tendrá éxito si las verdaderas partes no están sobre la mesa: la ONU debe buscar a los que tienen un papel en el conflicto".

Una de las razones del fracaso del anterior Enviado Especial, el estadounidense Christopher Ross, fue precisamente "no contar con las partes que pueden comprometerse a una solución", explicaron.

Ross tuvo una relación pésima con Marruecos, que primero le retiró su confianza y después le prohibió visitar el territorio saharaui y su capital, El Aaiún, y un ministro marroquí de Exteriores llegó a decir en 2015 que Ross "no pinta nada" en esa ciudad.

Sobre si Köhler visitará el territorio saharaui -aún no lo ha hecho en sus seis meses en el cargo-, la fuente diplomática marroquí dijo que "eso no está aún en el orden del día; y cuando lo esté, nos pronunciaremos".

Marruecos quiso contestar además a la "agitación diplomática" creada por el Polisario sobre dos temas: el primero, la eventual implicación de la Unión Africana en el conflicto saharaui, algo que Rabat descarta considerando que el conflicto no debe salir del marco del Consejo de Seguridad de la ONU, donde se sienta Francia, aliada incondicional de Marruecos y uno de los miembros con derecho a veto.

Segundo, la supuesta presencia de los milicianos del Polisario en Guerguerat, en el extremo sur del Sáhara Occidental, en la estrecha franja que Marruecos llama "zona tampón" y el Polisario denomina "territorios liberados" y donde recientemente amenazó con obstaculizar un rally (Sahara Desert Challenge) organizado por Marruecos.

"La única realidad -concluyó la fuente- es que el rally pasó por Guerguerat con toda normalidad a principios de enero y que el tráfico rodado (comercial) sigue circulando por allí sin novedad", descalificando así la supuesta actividad del Polisario sobre el terreno.

Por Javier Otazu