EFEBamako

Al menos seis soldados y un civil han muerto en los feroces ataques registrados en la mañana de este viernes por parte de un grupo presuntamente yihadista en la ciudad de Tenenkou, en el centro de Mali, dijeron a Efe fuentes médicas en la ciudad.

El gobierno ha reconocido el ataque, que ha dejado "pérdidas humanas en las dos partes", según un comunicado del ministerio de Defensa que no ha precisado el número de víctimas.

El comunicado asegura que las fuerzas del orden han recuperado el control de la ciudad y han hecho algunos prisioneros, además de enviar refuerzos a la ciudad, que ya había sido atacada de forma similar el pasado 8 de enero.

Fuentes locales en Tenenkou dijeron a Efe que los yihadistas, llegaron en el alba a bordo de una docena de camionetas "pick-up" confundidos al principio con los vehículos que llegaban para el mercado semanal, y comenzaron a disparar a los militares al llegar al centro de la ciudad, a gritos de "Alahu akbar" (Alá es grande).

Seis soldados resultaron muertos y otros cuatro heridos, según las fuentes médicas locales, en esos tiroteos, además de un número indeterminado de atacantes.

Durante horas, los yihadistas trataron de hacerse con el control de los principales edificios administrativos, mientras que los militares abandonaron momentáneamente la ciudad para regresar con refuerzos del ejército y de Barkhane (el contingente francés en Mali).

No está muy claro cuál era el objetivo de los yihadistas, que abandonaron la ciudad con varias bajas a bordo de sus pick-ups, y dejando atrás a algunos detenidos que están en manos del Ejército.

El modo de operar de hoy es muy parecido al que utilizaron en Nampala (norte del país, junto a la frontera con Mauritania) el pasado 5 de enero, cuando varios grupos lanzaron un ataque coordinado contra el cuartel militar de la localidad y mataron a diez soldados.

Los yihadistas ocuparon ese cuartel durante varias horas hasta que se retiraron por voluntad propia y sin sufrir ninguna baja; posteriormente, dijeron en un comunicado que habían querido castigar así a las fuerzas que participan desde la vecina Diabaly en las frecuentes incursiones contra los grupos yihadistas.