EFEBerlín

La canciller alemana, Angela Merkel, subrayó este jueves la importancia de la disciplina presupuestaria y descartó relajarla de forma permanente a causa de la crisis de la pandemia, la mayor desde la II Guerra Mundial.

Al intervenir por videoconferencia en el congreso de las empresas familiares alemanas, aseguró que las "notables ayudas públicas" actuales, en una "situación excepcional" son importantes y necesarias para mantener el tejido productivo y el empleo.

Pero, a su juicio, esta intervención pública en la economía no viene a cuestionar la apuesta por el equilibrio presupuestario, sino todo lo contrario.

"Muchas buenas razones señalan que el freno de la deuda debe seguir teniendo su lugar en la Constitución", aseguró Merkel en referencia al artículo enmendado en 2009 y que obliga al Estado alemán a la estabilidad presupuestaria.

La canciller argumentó que el "freno de la deuda" se ha demostrado "suficientemente flexible" para poder reaccionar de forma "proporcionada" en una crisis como la actual, ya que puede ser suspendido -si lo solicita el Gobierno y lo aprueba el Bundestag (cámara baja)- en situaciones extraordinarias.

Además, agregó, este mecanismo es lo "suficientemente estricto" como para forzar a la estabilidad fiscal en tiempos "económicamente mejores", pero "no porque ahorrar sea un fin en sí mismo, sino porque las finanzas sólidas permiten un margen de maniobra que posibilitarán superar crisis futuras".

"Vemos que la trayectoria de consolidación de los últimos años ha merecido la pena. De esta forma es mucho más fácil poner en marcha programas de apoyo para la economía en momentos de crisis", argumentó la canciller.

Estos programas de ayuda son de carácter temporal y se irán ajustando a la evolución económica y la situación de las empresas, advirtió Merkel.

Las declaraciones de la canciller -a la que apenas le queda medio año en el cargo- se producen en un momento en el que se ha cuestionado la pertinencia de la estabilidad presupuestaria que la canciller impulsó primero en su país y luego, a raíz de la crisis de la deuda, en toda la UE.

El Ministerio alemán de Finanzas estima que el déficit público del conjunto del Estado alcanzará este año el equivalente al 9 % del producto interior bruto (PIB), según los datos que ha enviado a la Comisión Europea (CE).

La deuda pública, que cerró el año pasado en el 70,0 % del PIB tras repuntar más de 10 puntos porcentuales, se elevará hasta el 74,5 % en el presente ejercicio, pero para 2025 debería reducirse de nuevo hasta el 69 %, según los planes del Ejecutivo alemán enviados a Bruselas.