EFEBerlín

La canciller alemana, Angela Merkel, ha convocado una conferencia internacional sobre Libia para el próximo domingo en Berlín, a la que han sido invitados el jefe del Gobierno de Libia reconocido por la ONU, Fayed al Serraj, y el del Ejército Nacional Libio (LNA), el mariscal Jalifa Hafter.

La conferencia ha sido convocada bajo los auspicios del secretario general de la ONU, António Guterres, según un comunicado difundido por la Cancillería. El texto destaca que la reunión se hará a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, aunque sin detallar quiénes asistirán.

Sí concreta el comunicado que participarán representantes de EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia, Italia, China, Turquía, República del Congo, la Unión Europea (UE), la Liga Árabe, la Unión Africana, Argelia, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos.

El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, expresó su confianza de que en la conferencia se logre firmar un acuerdo para la pacificación de Libia. "Estamos en un punto en que creemos que todas las partes podrán suscribir un acuerdo", afirmó en una breve comparecencia ante los medios.

La convocatoria de la conferencia sigue a las negociaciones entabladas ayer lunes en Moscú, con asistencia de Hafter y Al Serraj, en las que se elaboró un proyecto de declaración para un alto el fuego indefinido.

Al Serraj suscribió el documento, mientras que el mariscal y hombre fuerte del país abandonó la capital rusa de madrugada sin firmarlo.

El Ejecutivo alemán lleva semanas preparando intensamente esta reunión, pero estaba pendiente del resultado de esas negociaciones. En los últimos meses se han desarrollado ya en la capital alemana diversas sesiones a escala de funcionarios para preparar el terreno.

La propia Merkel mostró su disposición a acoger la conferencia internacional el pasado sábado, en una comparecencia junto con el presidente ruso, Vladímir Putin, durante su visita a Moscú. Berlín ha expresado reiteradamente el temor a que el conflicto libio derive "en una nueva Siria".

En medios alemanes se cuenta con la asistencia a la reunión del presidente francés, Emmanuel Macron, y del ruso, promotor junto con el turco Recep Tayyip Erdogan de las negociaciones celebradas en Moscú.

En los contactos del lunes en la capital rusa no se produjo el esperado cara a cara o negociación directa entre Hafter, cuyas tropas controlan buena parte de Libia, y Al Serraj, el jefe del gobierno reconocido por la ONU.

Según fuentes moscovitas, Hafter valoró positivamente el proyecto de declaración, pero pidió dos días más discutir sus contenidos con sus aliados.

En el proyecto de documento final ambas partes debían comprometerse a garantizar un "respeto incondicional" del cese de las hostilidades que entró en vigor el pasado 12 de enero.

Erdogan reaccionó con indignación al abandono de las reuniones, sin firmar el acuerdo, de Hafter, acusó al mariscal de querer perpetrar una "limpieza étnica" y le advirtió de que Turquía "le dará la lección que se merece".