EFEEl Cairo

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la ONG Save the Children han alertado de que miles de niños sirios no podrán cursar sus estudios este año debido a que la guerra ha afectado a los colegios, muchos de los cuales están dañados, destruidos o son empleados como refugios para desplazados.

Coincidiendo con el momento de volver a la escuela, UNICEF ha recordado que los años continuados de guerra en Siria, que comenzó en 2011, han afectado considerablemente los colegios del país árabe.

Según los datos de esa agencia de la ONU, una de cada tres escuelas no está operativa debido a que han sido dañadas, destruidas, sirven de refugio para aquellos que han abandonado sus hogares o son empleadas para fines militares.

En Alepo, en el norte de Siria, actualmente hay 1.250 colegios abiertos frente a los 4.225 antes de la guerra, y UNICEF ofrece educación a 700 menores en escuelas prefabricadas en el este de la ciudad, una de las más castigadas por el conflicto aunque goza de relativa calma desde 2017.

La situación es más dramática en las zonas en las que a día de hoy continúan los combates, como la provincia de Idlib (al oeste de Alepo), donde el Ejército sirio ha detenido momentáneamente su ofensiva contra las facciones armadas opositoras en su último bastión.

Save the Children ha advertido este miércoles de que cientos de miles de menores pueden quedarse sin ir a colegio este curso escolar debido a la escalada de la violencia en Idlib, pues 87 centros han sido dañados o afectados por la ofensiva que dio comienzo a finales de abril y se recrudeció en julio y agosto.

En esta región, las escuelas que permanecen operativas, 635 en total, solo tienen capacidad para 300.000 de los 650.000 niños en edad escolar; mientras que 353 han sido abandonadas o dañadas por la guerra en los pasados años.

Asimismo, más de 200 escuelas están siendo empleadas como refugios para aquellos que han tenido que abandonar sus hogares por los bombardeos, según la ONG siria Hurras Network, que colabora con Save the Children sobre el terreno.

Los últimos datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) indican que desde principios de mayo, más de 600.000 personas se han desplazado en el noroeste de Siria debido a la violencia renovada, principalmente en el interior de Idlib.

Asimismo, según la OCHA, tres millones de personas viven actualmente en esta región, la mayoría desplazados internos que, en muchos casos, se han visto desplazados más de una vez dentro de Siria, y más de la mitad de estos tres millones son menores.