EFEBarcelona

Miles de personas convocadas por Òmnium y la ANC han hecho este martes una sentada en el centro de Barcelona, a pocos metros de la Delegación del Gobierno, para protestar contra la sentencia "procés" y reivindicar a la luz de las velas que el independentismo es un movimiento "cívico y pacífico".

Alrededor de las 19.30 horas, los congregados se han sentado frente a un escenario ubicado en el cruce de la calle Mallorca con Bruc con velas en la mano, donde diversas personalidades cercanas a los líderes políticos condenados han leído fragmentos de cartas escritas por ellos.

El acto ha discurrido en profundo contraste con las cargas policiales que en paralelo han tenido lugar a pocos metros de distancia, en la misma calle Mallorca esquina con Pau Clarís, donde dotaciones de antidisturbios de los Mossos d'Esquadra, que han actuado para contener a los manifestantes que siguen las consignas de los CDR.

Los manifestantes han llegado a la Delegación del Gobierno en dos columnas procedentes de los Jardinets de Gràcia y de la plaza Universitat, pero se han topado con un amplio dispositivo desplegado por la policía catalana para proteger la sede gubernamental.

Por eso, ante la perspectiva de que las cargas pudieran llegar al acto de Òmnium y la ANC, la organización ha insistido en pedir a los reunidos que se mantuvieran sentados.

Durante la concentración, el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, ha leído una misiva del presidente de la entidad, Jordi Cuixart, condenado a 9 años de cárcel por sedición, en la que éste asegura que ayer, cuando se dio a conocer la sentencia, "no fue un día de pena, sino de una gran autoestima".

"En nombre de la sagrada unidad de España, el Estado equipara la movilización social a la sedición porque es prisionero del miedo, el miedo de escuchar a la sociedad catalana", afirma antes de culpar como "principal responsable de esta violencia institucional" al rey Felipe VI, momento en que se han escuchado abucheos del público.

En su carta, Cuixart también asevera que "con la lucha no violenta se protegen las libertades colectivas que el Supremo condena" e insiste en que "la única respuesta" al fallo es "la reincidencia".

Por su parte, la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha leído un escrito del exlíder de la entidad Jordi Sánchez, también condenado por sedición, en la que dice ser "optimista" y asegura que "se resiste a caer en el pesimismo".

"Os haríais cruces de como en una celda de nueve metros cuadrados se puede cultivar la libertad", sostiene Sánchez, quien destaca: "Sólo desde la persistencia, ganaremos la batalla democrática a favor de la independencia" frente a "un Estado que ha pedido el norte".

Amigos y familiares de los exconsellers también han leído diversas misivas enviadas en los últimos días, así como el alegato final de Oriol Junqueras durante el juicio del 'procés' en el Tribunal Supremo.

El acto lo ha concluido el cantante Lluís Llach, quien ha interpretado su clásico himno antifranquista "L'Estaca" tras denunciar que España se ha convertido en "un Estado decrépito que necesita luchar contra la gente joven, amputándola, para poder sobrevivir".