EFEKiev

El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, amenazó hoy a Mijaíl Saakashvili, político al que Kiev privó de ciudadanía a finales de julio, con llevarle ante la Justicia por cruzar ilegalmente el domingo la frontera desde Polonia.

"Da igual quien viole la frontera: un combatiente en el este o un politicastro en el oeste. Debe haber una clara responsabilidad penal", dijo Poroshenko a medios locales.

Poroshenko defendió también la actuación de la guardia fronteriza, que intentó impedir la entrada de Saakashbili pero no recurrió a la fuerza, incluido sus armas reglamentarias, "a lo que tenían todo el derecho".

"Dejémosle la política a los políticos y los delitos a las fuerzas de seguridad, a la Fiscalía y a los tribunales. Ese señor (Saakashvili) va intentar irrumpir en Georgia con la misma tozudez que lo ha hecho en Ucrania", subrayó.

El ministro del Interior, Arsen Avákov, advirtió que Saakashvili ha cometido un "grave" crimen y "un ataque a las principales instituciones del Estado", motivo por el que las autoridades han incoado un caso penal.

Avákov era uno de los principales rivales del expresidente georgiano cuando éste era el gobernador de la región de Odessa en Ucrania, cargo del que dimitió a finales del pasado año tras denunciar la corrupción en las altas esferas de la política ucraniana.

Saakashvili insistió hoy en que se encuentra legalmente en Ucrania, pese a no disponer de pasaporte válido y haber cruzado por la fuerza en compañía de un grupo de políticos ucranianos.

Además de asegurar que su abogado ya presentó la correspondiente solicitud ante el servicio migratorio, lanzó un desafío al Gobierno de Poroshenko al anunciar una gira por carretera por todas las regiones del país.

"Quiero recorrer todas las regiones de Ucrania para aliarme con el mayor número de gente y diferentes partidos políticos en torno a asuntos comunes. En el país debe haber democracia y no el dictado de los oligarcas", señaló.

Saakashbili entró anoche en Ucrania a pie, arropado por un grupo de simpatizantes, entre los que figuraba la ex primera ministra, Yulia Timoshenko, después de que las autoridades le impidieran hacerlo primero en tren y después en autobús.

El apátrida Saakashvili, al que Poroshenko privó de ciudadanía supuestamente por ocultar que era perseguido por la Justicia de su país de origen, Georgia, reapareció a principios de agosto en Polonia, tras lo que expresó su intención de volver a Ucrania.

Nada más conocerse la decisión de Poroshenko, el presidente ucraniano recibió un aluvión de críticas ya que fue después de que Saakashvili dimitiera del cargo de gobernador, denunciara la "rampante corrupción" y fundara un nuevo partido político.