EFETúnez

El populista independiente Kaïs Said se perfila como el ganador de la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas este domingo en Túnez, con un 18,7 % de los sufragios, escrutados la mitad de los votos.

Más cerrada se plantea la lucha por la segunda plaza, que permite el acceso a la segunda vuelta, con el también populista magnate mediático Nabil Karoui, apenas dos puntos por encima de Abdel Fatah Mouro, el presidente interino del Parlamento y cofundador del movimiento islamista Ennahda.

Según el lento recuento de la Instancia Superior Independiente Electoral (ISIE), verificado el 52 % de las papeletas el polémico multimillonario, en prisión preventiva por en presunto delito de evasión de capitales, ocuparía la segunda posición con un 15,5 % de los votos.

Mouro se colocaría tercero con un 13,1 % de las más de tres millones de papeletas emitidas a la espera de que el parsimonioso recuento en la capital dé el vuelco definitivo a los pronósticos.

Los resultados oficiales parciales coinciden con la tendencia de las encuestas hechas a pie de urna, que anoche dibujaban un enfrentamiento entre los dos populistas en la segunda vuelta, para la que todavía no hay fecha definitiva.

"Nueve de cada diez sondeos ya le presentaban como uno de los dos primeros ganadores. Esta mañana recibí un sondeo falso en el que Nabil no estaba entre los dos primeros, me entró el pánico y estaba desorientado", aseguró hoy a Efe Abdelaziz Belkhodja, portavoz de la campaña electoral de Karoui.

"Después, un amigo de la oficina política me llamó y me dijo que acaban de recibir los verdaderos resultados de los sondeos. Son prácticamente reales porque el margen de error es de 0,5 %, así que estamos clasificados", subrayó.

Representantes de la campaña electoral de Mouro insistían este lunes a Efe en la necesidad de esperar al escrutinio definitivo, ya que los datos que ellos manejan difieren de las encuestas y perfilan un resultado distinto en la capital.

De confirmarse la batalla entre los dos populismos en la segunda vuelta, Túnez se abriría a un escenario inédito marcado por la incertidumbre que plantean tanto la fecha para la consulta como la posibilidad de que sea la Justicia la que dirima.

En una rueda de prensa ofrecida el domingo, el presiente del ISIE, Nabil Baafoun, advirtió de que a día de hoy Karoui es aún candidato, pero que su situación podría cambiar si es finalmente procesado.

En principio, una eventual descalificación llevaría a la segunda vuelta al tercer candidato más votado, una conclusión inédita con la que no todos los constitucionalistas parecen estar totalmente de acuerdo.

"La segunda vuelta será un gran desafío, por el momento tenemos que hacer todo lo posible para que Karoui esté con nosotros, pero será una vuelta más tranquila que la primera. ¿Por qué? Porque estamos contra Said Kaïs, que es una persona digna, buena y respetable", afirmaba hoy confiado su portavoz.

"Said lucha de manera regular. Quizás incluso disfrutemos durante la campaña, porque será un combate intelectual, entre programas, de ideas y proyectos de sociedad. Estaremos más cómodos que si fuera un combate de golpes bajos, con un acoso judicial", agregó.

Los pronósticos, y sobre todo, los pasos de varios de los candidatos derrotados, que han comenzado a pedir ya el voto para el controvertido jurista, parecen sin embargo apuntar a una victoria de este.

Kaïs Said, que no se perfilaba como vencedor en casi ninguna de las encuestas previas, ha sabido acaparar el voto de los jóvenes y de aquellos ciudadanos cansados de la clase política tradicional pese a que su discurso esconde posiciones ultraconservadoras, como su defensa de la pena de muerte y su cruzada contra la homosexualidad.

Agarrado a la imagen de un hombre austero, respetable, educado, que habla en un árabe clásico que la mayor parte de la población no entiende, Said, al igual que Karoui, ha basado su campaña en la televisión, donde ha ejercido de tertuliano y de "pepito grillo" de una sociedad desesperada.

El jurista, que esconde un discurso ultraconservador y que apenas ha dado indicios de cuál sería su política para atemperar la crisis económica que asfixia el país, habría atraído un 46 % de los nuevos votantes.

Karoui tampoco ha desvelado cuál sería su programa de progreso y, al igual que su contrincante, ha sostenido toda su campaña en una gira por las zonas rurales y olvidadas del país donde ha repartido medicinas e hilvanado un discurso contra la oligarquía, a la que el mismo perteneció.

Todo ello, siempre bajo el atento foco de la cadena Nesma TV, de su propiedad y la más vista del país.

"Estamos preocupados. Por supuesto, la Justicia continúa su trabajo, sabemos que está en prisión por razones políticas. Hoy las cosas son más serias, Karoui ya no es un simple candidato, sino que es uno de los dos ganadores que estará en la segunda vuelta", insistía hoy su portavoz.