EFEMadrid

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, espera que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, "recapacite" a partir del lunes, una vez celebradas las elecciones, y tenga una posición "mucho más constructiva" sobre "lo que necesita el país" y la "aportación" que Cs puede hacer a la gobernabilidad.

Sánchez ha lanzado este mensaje a Rivera en el último día de la campaña electoral en una entrevista en la Cadena Ser en la que, por otra parte, ha reconocido los "muchos puntos en común" que tiene con Podemos, pero no quiere "especular" sobre la posibilidad de un Gobierno de coalición con la formación morada.

Para el líder socialista, España "se juega mucho" el domingo; entre otras cosas, "que la ultraderecha influya en la acción de gobierno".

Además, ha recordado que la democracia española es parlamentaria, de forma que el PSOE puede ser el primer partido más votado pero acaben sumando las derechas para formar gobierno.

Por tanto, como en España "ganar es gobernar", el jefe del Ejecutivo ha insistido en pedir a los indecisos que le apoyen para concentrar el voto en el PSOE y evitar que sumen las derechas.

Sánchez también ha dicho que los líderes independentistas "no son de fiar" y ha asegurado que no quiere que la gobernabilidad del país esté en manos de estos partidos, porque "España se merece cuatro años de estabilidad y de concordia nacional".

El secretario general del PSOE ha mandado varios mensajes a Albert Rivera en esta entrevista en la que también ha dicho que los líderes liberales europeos están "estupefactos" con la posición de Ciudadanos, el pacto andaluz y la posibilidad de que se repita el acuerdo para España.

Ha apuntado que el líder de Ciudadanos ha sido para él "una decepción" porque pensaba "que estaba hecho de otra pasta" pero ha visto "que no".

Y ha insistido en que espera que Rivera recapacite y sea más constructivo, no tanto sobre su relación con el PSOE sino en cuanto a "lo que necesita el país y la aportación que puede hacer Ciudadanos a la gobernabilidad, la transformación y la modernización" de España.

Sánchez, por otro lado, ha acusado a PP y Cs de utilizar la crisis territorial y la "crispación territorial" para "encaramarse en las instituciones", y ha advertido de que con el discurso que han hecho acusando al PSOE de una "supuesta venta del país a los malvados independentistas", solo han conseguido "beneficiar a la ultraderecha".

Al hablar de Vox, Sánchez ha recordado cuando Mariano Rajoy estaba en La Moncloa le hablaba de este partido.

Rajoy "es un político con muchos defectos pero tenía una virtud, era un político intuitivo, sabía que la derecha tenía un riesgo de poder desmembrarse y es lo que está ocurriendo", ha apuntado el presidente del Gobierno, para quien este auge de Vox tiene que ver con la "falta de un horizonte de concordia" por parte de la derecha y la no asunción de responsabilidades por sus casos de corrupción.

El jefe del Ejecutivo ha criticado, por otro lado, la "revolución fiscal" que defiende Pablo Casado y que es en realidad una "involución social" por la merma de recaudación que supone, y ha aprovechado para señalar que le pareció "de coña" el discurso tributario de Vox, cuando dijo que "el problema" en España es que "los ricos pagan muchos impuestos".