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Confirmada la ruptura de las negociaciones entre el Gobierno y el PP para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que ya se daba casi por hecha tras llegar a un pacto sobre RTVE, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha pedido a este partido que "recapacite" y desbloquee la negociación renunciando a vetar a dos candidatos.

Sánchez ha aprovechado una rueda de prensa sobre el último Consejo Europeo para culpar al PP del fracaso de unas conversaciones que se preveían fructíferas, tras dos años de bloqueo, después de haber consensuado esta misma semana la composición del nuevo Consejo de Administración de RTVE, en situación de interinidad desde 2018.

El PP, por su parte, ha responsabilizado al PSOE de la falta de acuerdo y ha puesto nombres y apellidos a los "escollos" a los que anoche ambas partes atribuían la imposibilidad de un pacto: el juez José Ricardo de Prada, que juzgó el caso Gürtel, y la actual delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell.

Los populares no ven factible la incorporación al órgano de gobierno de jueces y magistrados de esta jueza bajo el argumento de que el Ejecutivo de coalición avala las "puertas giratorias" entre la política y la justicia; dicen que se trata de "un cargo político del Ejecutivo" y que ellos quieren "despolitizar" la justicia.

Además, tras reunir el líder del PP, Pablo Casado, a su Comité de Dirección, el responsable de Justicia del partido, Enrique López, ha sumado a las "dificultades" que imposibilitan según ellos el consenso las "peleas de coalición entre Sánchez e Iglesias", que según este exmagistrado han hecho "descarrilar" el acuerdo.

Un pacto que se daba casi por cerrado después de que ayer jueves se consumara la renovación de RTVE, mientras avanzaban, en muy intensas jornadas y con visos de éxito, las negociaciones sobre el CGPJ entre el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños, y el secretario general del PP, Teodoro García Egea.

Pedro Sánchez ha atribuido el fracaso para renovar el CGPJ al empeño del PP por mantener "vetos" a candidatos a vocales, en una actitud que, ha remarcado desde el Palacio de la Moncloa, "no se entiende".

Y ello porque en las conversaciones sobre la corporación pública los populares, ha explicado, sí renunciaron a los vetos y los bloqueos apostando por la "voluntad de acuerdo".

Ha asegurado el presidente que en las negociaciones ahora frustradas el Ejecutivo sí ha sido "flexible" y ha planteado "alternativas".

También ha señalado que no recurre a los vetos y ha rechazado lanzar dudas sobre "la reputación y acreditación profesional de una u otra persona", en referencia a los candidatos que se han barajado y cuyo "currículum acreditado" ha defendido.

Además, el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, que al igual que Sánchez ha dado la máxima importancia a la renovación de los órganos constitucionales con mandato caducado, ha desacreditado los argumentos del PP para vetar al juez Prada porque, ha señalado, "es incomprensible estar de parte de la justicia a la carta".

Siguiendo con este argumento, el socio del PSOE en el Gobierno, Unidas Podemos, sostiene que si el PP impide renovar el CGPJ, es por sus propios casos de corrupción, como Lezo, Púnica, Kitchen o Bárcenas "tirando de la manta", en palabras del diputado Jaume Asens.

Y Ciudadanos, que no ha participado en unas negociaciones que rechaza de plano, pide a PSOE y PP que "dejen de repartirse los jueces", según ha enfatizado su presidenta, Inés Arrimadas.

En cualquier caso, el esperado acuerdo no llega y más allá de certificar que encalla de nuevo, los implicados no dan muchas pistas sobre cómo piensan enderezar la situación, cuando junto al CGPJ también está pendiente la renovación del Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo y la Agencia de Protección de Datos.

Desde fuera, el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, se ha atrevido a aventurar que, pese a todo, el consenso en torno al órgano de gobierno de los jueces "se podrá cerrar la próxima semana".