EFEMadrid

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado que el estado de alarma ya es pasado, y ha exhibido el éxito del proceso de vacunación y las muestras de la recuperación económica como objetivos primordiales frente a las "urgencias" del líder del PP, Pablo Casado, tras las elecciones madrileñas.

Sánchez y Casado han protagonizado el primer cara a cara en el pleno del Congreso después de los comicios para la Asamblea de Madrid y de que el pasado domingo se levantara el estado de alarma.

Dos cuestiones que han estado presentes en la sesión de control al Gobierno de la Cámara Baja no sólo en el cruce de reproches entre el jefe del Ejecutivo y el líder de la oposición, sino también entre otros representantes gubernamentales y del PP.

Casado ha atacado en los dos frentes, calificando primero de "varapalo" el resultado del PSOE en las elecciones madrileñas y destacando que Sánchez haya sido "sorpasado" por Íñigo Errejón.

Respecto al panorama abierto tras el fin de la alarma ha insistido en que se necesita una ley orgánica, un plan B jurídico, que permita limitar derechos fundamentales.

Su conclusión es que los españoles están ya hartos de las "mentiras, incompetencia y arrogancia" de Sánchez.

La respuesta irónica del jefe del Ejecutivo ha sido comparativa: "Le miro, le escucho atentamente y pienso que la historia se repite. Se le está poniendo cara de Albert Rivera".

Con otra comparación le ha contestado Casado: "Se le está poniendo cara de (José Luis Rodríguez) Zapatero".

Tras las elecciones de Madrid, Sánchez ve en el líder del PP unas urgencias que no son las de los españoles y ha insistido en la necesidad de estabilidad política y en que quedan 32 meses para el fin de la legislatura en los que el Gobierno se va a seguir volcando en la vacunación y la recuperación.

Para demostrar el éxito del proceso de vacunación ha recordado que este martes se superaron los veinte millones de dosis administradas y, en la primera semana de junio, habrá diez millones de españoles con la pauta completa.

Ha ligado vacunación con recuperación y ha asegurado que la economía española "está a punto de relanzarse".

Casado no ve motivos para alardear de la vacunación cuando hay ya 125.000 fallecidos por covid en España y en los 99 días que asegura Sánchez que quedan para conseguir la inmunidad de rebaño, pueden morir aún 20.000 personas más si se mantienen las cifras registradas el martes.

Por eso ha pedido al presidente (al que ha calificado ya de "un pato cojo") que sea valiente y defienda a los españoles con todos los medios "porque su empecinamiento cuesta vidas".

La aprobación de un plan B jurídico tras el fin de la alarma ha sido rechazada también por la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, en respuesta a la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra.

"Este Gobierno en B no quiere nada, lo quiere todo en A", ha contestado ante de acusar al PP de querer hacer modificaciones legales para debilitar el control de la calidad de derechos fundamentales.

También ha aconsejado a los populares que, tras la victoria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid, estén tranquilos y no en una "desesperación que no cesa".

Por contra, la intranquilidad la detecta Gamarra en el PP: "Están de los nervios porque ven cómo la mala gestión de la pandemia se los lleva por delante".

Los comicios madrileños han estado igualmente presentes en el cara a cara entre Teodoro García Egea y la vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz, a quien el secretario general del PP ha trasladado que el Gobierno de coalición sufre "tanto desgaste porque gobierna contra la gente".

Díaz ha asegurado que el Ejecutivo no se va a dejar distraer y ha contrapuesto su labor a los "recortes en las pensiones, desahucios y mucho sufrimiento y dolor" de los gobiernos de Mariano Rajoy.