EFEMadrid

Las autoridades sanitarias consideran que se ha llegado al pico de contagios por coronavirus en España, tras cinco días de descenso del ritmo de nuevos infectados -que ha pasado del 20 al 8 por ciento-, y ahora todos los esfuerzos se centran en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), desbordadas en diversas comunidades con más de 5.200 ingresados, por lo que se estudia el traslado de enfermos a las menos sobrecargadas.

Hacer frente a esa emergencia, que está previsto que alcance su punto más alto en una semana, ha sido uno de los argumentos del Gobierno para reducir aún más la actividad económica con unas medidas cuya puesta en marcha ha sido duramente criticada por los empresarios, muchas comunidades y el PP.

En números absolutos, los contagiados en España son ya 85.195, con lo que se supera en casi 4.000 a los notificados en China, cuatro días después de rebasar en número de muertos al país donde comenzó la epidemia. Los fallecidos también descienden en porcentaje hasta los 812 para totalizar 7.340. Los enfermos recuperados siguen aumentando de forma significativa y ya son 16.780. Los sanitarios infectados se elevan a 12.298.

CURVA DE CONTAGIOS

Tras dar positivo y permanecer en aislamiento domiciliario, el coordinador de alertas y emergencias, Fernando Simón, ha sido sustituido en la comparecencia diaria para informar sobre la pandemia por la doctora María José Sierra, que ha hablado de “cambio de tendencia” en la curva de contagios, cuyo ritmo ha seguido cayendo este lunes hasta situarse en el 8 por ciento (6.389 nuevos casos).

Sierra ha remarcado que este descenso de los contagios “era esperable con las medidas de distanciamiento social”, que ha hecho que se redujera de forma drástica el llamado número de reproducción, es decir, el que identifica el número de personas a las que puede infectar de promedio cada portador del virus.

También ha hecho hincapié en esos datos el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que ha precisado que la curva de la epidemia permite visualizar una ralentización desde el pasado día 25 para subrayar, sin querer ser suficientemente taxativo: “Si no se está en el pico de la pandemia, se está muy cerca de él”.

Donde miran con esperanza expertos y autoridades sanitarias es al número de pacientes curados, 16.780, el 20 % de los contagiados, que contrasta con los sanitarios que han dado positivo por coronavirus, que siguen creciendo y ya son 12.298, con los problemas asistenciales y de sobrecarga de trabajo que ello conlleva.

UCI SATURADAS

Tanto Sierra como Illa han puesto el énfasis en lo que ya era preocupación capital en el inicio de la epidemia, pero que ahora pasa a ser objetivo prioritario de los gestores de las grandes estructuras hospitalarias, las UCI, donde hay ingresadas 5.231 personas, 324 más que ayer, lo que supone un 6,5 por ciento de incremento.

"Lo que más nos preocupa ahora es la presión sobre las UCI, que en las próximas semanas va a ser importante. En estas unidades los pacientes permanecen entre 15-20 días”, ha remarcado Sierra, quien ha señalado que se están comenzado a trasladar material, especialmente respiradores, de las comunidades menos afectadas a las que más lo están -Simón el domingo las cuantificó en seis-, con Madrid y Cataluña a la cabeza, seguidas de País Vasco, Castilla-La Mancha y Castilla y León.

A la vista del agravamiento del problema y, pese a que se han ido multiplicando los espacios adecuados como UCI, se ha comenzado a valorar el traslado de pacientes de una comunidad que esté saturada a otra que de momento no lo esté, según ha avanzado la jefa de área del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias.

En una comparecencia posterior, el ministro Illa ha señalado que no se descarta la posibilidad de mover enfermos entre comunidades, si bien de momento no se ha llevado a cabo.

Illa sí que ha informado de que, antes de distribuirlos entre las comunidades autónomas, se verificarán los test rápidos de coronavirus que se espera lleguen en breve procedentes de China en un avión del Ejército de Aire con varias toneladas de material sanitario, del que forman parte un millón de esas pruebas para detectar el COVID-19.

CRÍTICAS AL GOBIERNO

Las últimas medidas adoptadas por el Gobierno para endurecer el confinamiento con la reducción de la actividad económica a tareas esenciales han sido duramente criticadas por los empresarios y por el Partido Popular, que ya ha avanzado a través de su presidente, Pablo Casado, que no las apoyará si no se modifican.

La CEOE ha señalado que las medidas aprobadas por el Gobierno, que establecen un permiso obligatorio retribuido, son precipitadas y van a generar un "enorme impacto sin precedentes" en la economía, al tiempo que pide que se acompañe de otras que eviten "una destrucción masiva de tejido empresarial y del empleo de manera definitiva".

Con contundencia se ha manifestado también el PNV, socio parlamentario de Pedro Sánchez, que considera que ha sido "ignorado y desatendido" por el Gobierno en la gestión de la lucha contra la pandemia y que su confianza en el Ejecutivo ha recibido un "duro golpe" y ha quedado "resentida".

El Ejecutivo ha pedido perdón por la demora en la publicación de estas medidas través de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien, sin embargo, las ha defendido y ha dicho que "ha llevado tiempo pulirlas en términos”.