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El Ministerio de Sanidad ha insistido este jueves en la importancia de actuar con la mayor celeridad posible ante el menor síntoma de ictus -pérdida de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo, boca torcida, dificultades para hablar o entender, entre otros-, también durante estos meses de pandemia.

Lo ha hecho con motivo del Día Mundial del Ictus, patología que es la primera causa de muerte en mujeres y también de discapacidad adquirida- en el que ha querido incidir en la necesidad de rapidez en la detección de los síntomas iniciales así como en contactar con los sistemas de emergencias médicas 112.

Según los resultados preliminares de la actualización de la Estrategia en Ictus, aprobada en 2008, la tasa de mortalidad por ictus ha pasado de 31,64 por cada 100.000 habitantes ese año a 22,25 en 2018.

Y también de la de mortalidad prematura por esta patología (menores de 75 años), que ha descendido de 10,24 a 7,75.

Hay síntomas ante los que no hay que esperar, tampoco ahora: pérdida de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo, boca torcida, dificultades para hablar o entender, pérdida brusca de visión, cefalea brusca muy intensa, parcial o total, sensación de vértigo intenso o caídas bruscas inexplicables, si se acompañan de cualquiera de los otros síntomas, subrayan desde este departamento.