EFEParís

Es una de las integrantes del Gobierno de Emmanuel Macron más jóvenes y mediáticas. Desde la secretaría de Estado para la Igualdad, Marlène Schiappa (París, 1982) se ha posicionado como una de las voces feministas de mayor peso en Francia, donde promovió una polémica ley contra la violencia machista.

Una sanción económica a quienes hagan comentarios sexistas a una mujer fue una de las medidas estrellas de esa ley, aprobada hace seis meses en la Asamblea Nacional. Schiappa defiende, en una entrevista con EFE, la eficacia de este tipo de multa.

Schiappa, conocida por su activismo en las redes, habla también de la ola ultraderechista, del combate contra los bulos e incluso de los "chalecos amarillos", con los que la secretaria de Estado ha debatido públicamente en numerosas ocasiones.

P. ¿Qué balance hace de los seis meses de la aprobación de la ley contra la violencia machista?

R. Es muy pronto para evaluarla, porque fue votada a finales del pasado verano y promulgada en otoño. La estamos implementando. Por ejemplo, ha habido sanciones contra los que acosan verbalmente en el espacio púbico, pero no todos los policías están todavía formados para ello.

No puedo decir que hemos acabado con el acoso verbal, con el acoso en internet o con las violaciones. De hecho, solo el 1 % de los violadores acaban en prisión, porque hay pocas denuncias y pocas condenas.

P. ¿No es difícil aplicar esas multas por comentarios sexistas?

R. Ahora no hace falta poner una denuncia. Estas multas, que van de los 90 a los cientos de euros, se aplican por delito in fraganti. Ha habido varias condenas de este tipo, aunque nuestro objetivo no es aumentarlas lo máximo posible.

Queremos que se deje de pensar que acosar verbalmente a una mujer se vea como algo normal. Queremos que las personas que sean testigos de una situación de acoso llamen a la policía.

P. Tiene experiencia en luchar contra la extrema derecha en Francia, ¿qué recomienda a otras feministas que viven en países con gobiernos de ultraderecha?

R. Hay que meter la racionalidad en el centro del debate. Vivimos un periodo muy tenso y ningún país se libra de la amenaza populista.

Tenemos además que lidiar con los bulos. La gente no distingue entre la información hecha por un periodista de verdad y lo que vemos en las redes sociales que tiene voluntad de difamar.

P. ¿Le preocupa que un partido en España como Vox, que pone en tela de juicio las políticas de género, pueda llegar a aliarse con el liberal Ciudadanos, en proceso de tejer una alianza con su partido, La República en Marcha?

R. Estamos en proceso de construir nuestra alianza, porque La República en Marcha no tiene aún diputados en el Parlamento Europeo. Veremos con los resultados de las europeas qué alianzas y grupos se pueden formar.

Vamos a intentar hacer una recomposición política en el ámbito europeo, por lo que hay que conocer muy bien cuál es la posición de un determinado partido para poder escoger bien a nuestros aliados.

P. Ha sido una voz prominente ante los "chalecos amarillos", ¿Qué tipo de movimiento es?

R. Hay mucho populismo dentro. Hay algunos miembros con buena voluntad, otros que quieren más servicios públicos, que están más a la izquierda, otros más a la derecha... Ese movimiento lo reivindica tanto la extrema derecha, como la extrema izquierda. No es un movimiento moderado ni socialdemócrata. En ese movimiento, hay tantas maneras de pensar como "chalecos amarillos".

P. ¿Es feminista ese movimiento?

R. No estoy para dar lecciones sobre qué es una buena feminista. Es cierto que hay algunas que se reivindican feministas. Hemos visto a muchas mujeres en las rotondas. Pero allí también hemos escuchado muchos comentarios sexistas contra miembros del Gobierno, la primera dama, diputadas. Hay ambivalencia en ese movimiento. Hay una lista que se presenta a las europeas, pero no se sabe si es en favor o en contra de Europa.

P. Como pronostica el Foro Económico Mundial, ¿vamos a tardar 100 años en lograr la igualdad entre las mujeres y los hombres?

R. En Francia hemos apostado por la transparencia entre las diferencias de salario. A partir del 1 marzo, todas las grandes empresas tendrán que publicar el porcentaje de diferencia salarial entre hombres y mujeres. Es un paso muy importante. Si no lo hacen, serán sancionadas.

Antonio Torres del Cerro