EFEDakar

El ministro de Justicia de Senegal, Sidiki Kaba, inauguró hoy las Salas Africanas Extraordinarias que deben juzgar a partir del mes de junio al exdictador de Chad Hissène Habré por crímenes contra la humanidad y torturas cometidos durante su mandato al frente de ese país africano (1982-1990).

"Es un momento de esperanza para todas las víctimas en busca de justicia. El tiempo de la justicia es largo, pero tarde o temprano llega gracias a la determinación de la comunidad internacional por luchar contra las injusticias en todas sus formas", declaró en su discurso el ministro senegalés.

Kaba destacó que, por primera vez, África juzgará a un exdirigente, evitando así la "humillación de exportar a sus hijos" fuera del continente para comparecer ante un tribunal, como es el caso para los exmandatarios de Liberia y Costa de Marfil, Charles Taylor y Laurent Gbagbo, respectivamente.

Taylor fue procesado y condenado a cadena perpetua por la Corte Penal Internacional (CPI) de la Haya, la misma que está juzgando a Gbagbo por crímenes de guerra y contra la humanidad.

"El caso de Hissène Habré demuestra la capacidad de África para organizar técnicamente este proceso y garantizar a los acusados que se benefician de la presunción de inocencia y de un juicio equitativo, imparcial e independiente", afirmó Kaba.

El ministro también instó al tribunal a administrar la justicia de manera imparcial y pidió que Hissène Habré, apodado el "Pinochet africano", reciba todas las garantías procesales.

El tribunal estará presidido por el magistrado burkinés y antiguo miembro del tribunal penal internacional de Ruanda en Arusha (Tanzania) Gberdao Gustave Kam,

El representante especial de la presidenta de la comisión de la Unión Africana, Robert Dossouu, calificó el juicio a Hissène Habré como una victoria de todos aquellos que han perdido la vida luchando por la justicia y los derechos humanos en África.

"África está avanzando pese a lo que está pasando en el Sahel, en Somalia, Nigeria y Kenia", remarcó Dossou, quien calificó el juicio de Hissène Habré como una victoria sobre la impunidad garantizada hasta hace poco a los exmandatarios africanos.

El ministro chadiano de Justicia y Derechos Humanos, Mamat Issa Halikimi, acudió a la ceremonia de apertura del tribunal sin tomar la palabra a pesar de que Chad es uno de los principales proveedores de fondos para el juicio.

Hissène Habré está acusado de matar y torturar a decenas de miles de personas durante los nueve años en los que ostentó el poder en Chad.

Habré fue depuesto en 1990 por el actual presidente, Idriss Déby, y huyó a Senegal, donde vivió en el exilio durante casi 25 años hasta que en julio de 2013 las Sala Africanas Extraordinarias ordenaron su detención preventiva para juzgarlo en el país.

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) había ordenado a Senegal en julio de 2012 que procesara sin demora al exdictador o, en caso contrario, procediera a su extradición.