EFEGaza

Un barco con diez palestinos, entre ellos enfermos y heridos en las protestas de Gaza, salió hoy del puerto de la Franja costera, por segunda vez este año, en dirección a Chipre con el objetivo de romper el bloqueo israelí.

La comisión nacional de la Gran Marcha del Retorno, promotora de las manifestaciones palestinas de los últimos tres meses, declaró que con esta acción reclama "al mundo que ponga fin al bloqueo israelí", vigente desde 2007, cuando el movimiento islamista Hamás se hizo con el control de la Franja de Gaza.

Una fuente del Ejército israelí dijo a Efe que "está preparado para una amplia variedad de escenarios", aunque por ahora "no hay eventos inusuales que hayan tenido lugar".

Los miembros de la comisión de la Gran Marcha del Retorno, en contacto con la embarcación, aseguraron que las fuerzas israelíes se acercaron hacia ella para impedir que siguiera adelante, tras haber pasado las seis millas náuticas permitidas para navegar.

A finales de mayo, una primera flotilla con 17 personas a bordo, heridos en las protestas, estudiantes y residentes, partió desde Gaza en dirección a Chipre y fue interceptado por el Ejército en los límites marítimos que las fuerzas armadas delimitan.

Israel anunció ayer el cierre del paso fronterizo de Kerem Shalom, el único cruce de mercancías entre el país y Gaza, que sólo estará operativo para material humanitario, a lo que Hamás reaccionó calificando la medida como un "nuevo crimen contra la humanidad".

El Ejército también confirmó la reducción del perímetro de pesca permitido, de las nueve millas náuticas que tenía en temporada alta de pesca, a las seis habituales, y un portavoz castrense agregó que "no se ampliará".

La tensión ha aumentado en torno al enclave bajo bloqueo, donde cada viernes se han organizado manifestaciones junto a la valla de separación con Israel y se lanzan habitualmente cometas y globos incendiarios hacia territorio israelí, lo que ha causado cientos de incendios e importantes daños en tierras agrícolas.

Israel considera que Hamás utiliza estas movilizaciones para cometer "acciones terroristas".

Desde que comenzaran las protestas, 137 palestinos han muerto, la mayoría en manifestaciones, además de en incidentes violentos en la frontera, y unos 15.000 han resultado heridos.