EFEVarsovia

Miles de personas -47.000, según las autoridades municipales y 150.000, según los organizadores- participaron hoy en una marcha en Varsovia para conmemorar el centenario de la independencia de Polonia, una movilización en la que destaca la participación de varios grupos de ultraderecha que se mezclan con ciudadanos de a pie en una jornada dominada por el rojo y blanco de la bandera polaca.

La policía estimó en unos cien mil los participantes en esta Marcha por la Independencia, que este año se celebra bajo el lema: "Cuida de toda la nación", extracto de un himno católico polaco que pide a la Virgen María que proteja al país.

En los últimos años, la Marcha ha concentrado a miles de grupos de ultraderecha de toda Polonia y del extranjero, quienes defendieron mensajes contra los refugiados, el Islam, los judíos o los medios liberales, "comunistas" y representantes del "marxismo cultural".

Uno de los participantes más destacados en esta jornada, el vicepresidente del partido ultraderechista Konfederacja que define a su formación como "nacional-católica y liberal", Krzysztof Bosak, explicó a Efe que la jornada es una celebración de "polacos patriotas que conmemoran la independencia del país, aunque la prensa internacional prefiere centrarse en algunos grupos minoritarios para desacreditar el acto".

"En esta jornada lamentamos que Polonia no sea un país totalmente independiente, ya que la Unión Europea dicta las ley y sus tribunales nos dicen lo que tenemos que hacer. Nosotros defendemos una Polonia realmente independiente para continuar su desarrollo a su propio ritmo", añadió el representante de Konfederacja, que cuenta con once escaños en el Parlamento polaco, en el que es mayoritario el partido ultraconservador Ley y Justicia (Pis).

Bosak, quien reconoce las simpatías de su formación hacia Vox, espera que la Marcha sirva para reivindicar la familia tradicional como "eje de la patria polaca" frente al movimiento LGTB, que busca "irrumpir en la sociedad para acabar con los valores tradicionales".

El Gobierno polaco ha insistido durante los últimos días en que la Marcha es "inclusiva y abierta a todos", lo que no ha impedido que desde la oposición liberal y la izquierda se critique un acto que se ve dominado por la extrema derecha.

En otras ediciones, especialmente en 2012 y 2013, la movilización acabó con enfrentamientos con la Policía y decenas de detenidos.

Con esta Marcha se recuerda que el 11 de noviembre de 1918, con la firma del Armisticio de Compiegne que ponía fin a la I Guerra Mundial, el mariscal Józef Pilsudski tomó el poder y dio paso a la primera Polonia independiente en más de doce décadas.

En el posterior Tratado de Versalles se reconoció internacionalmente, y ya en 1919, la independencia polaca y se definieron sus fronteras, aunque eso no consiguió acabar con la inestabilidad de sus límites occidentales, lo que le provocó continúas tensiones con la vecina Alemania hasta la invasión nazi y el comienzo de la II Guerra Mundial (1939-1945).